Mitos en las armaduras medievales

El siguiente articulo, esta basado en el escrito en el blog Bushi Dojo, si tenéis interés en mas datos reales para principiantes, sobre armas y armaduras, os lo recomiendo.

Los conocimientos erróneos sobre las armaduras medievales giran normalmente dos mitos: Su peso y la movilidad; Es decir, la creencia general es que las armaduras pesaban tanto y eran tan engorrosas que los caballeros y guerreros que las utilizaban apenas podían moverse, y si tenía la desgracia de caer al suelo ya no podría levantarse. 

Todos sabemos que existen varios tipos de armadura, como por ejemplo la cota de malla, la armadura de cuero endurecido, la brigantina, la coraza, etc... Como norma general, estas armaduras son metálicas, lo que implica necesariamente que pesarán un buen número de kilos, y algunas son rígidas, lo que significa que impedirán cierta libertad de movimientos de su portador, pero de ahí a pensar que los guerreros que las utilizaban no se podían mover, es absurdo. Como cualquiera puede imaginar, una armadura sirve para protegerse, ya sea de los tajos de las armas, ya sea de las flechas, ya de los golpes aplastantes, y a ser posible de todos ellos, de modo que si se piensa un poco es bastante absurdo llegar a la conclusión de que las armaduras no permitían moverse al guerrero, pues de ser eso cierto, en lugar de una protección sería una trampa mortal, y absolutamente nadie con dos dedos de frente las usaría. 

Con respecto a la libertad de movimientos cabe exactamente el mismo comentario. Las cotas de malla venían a pesar entre 14 y 20 kilos, y son un tipo de armadura extremadamente flexible, que se adapta al cuerpo del usuario y apenas impide o molesta al realizar ningún movimiento, por amplio o complicado que sea.
Casi todo su peso descansa sobre los hombros del guerrero, y ahí reside su mayor incomodidad, pues cansaban la espalda hasta que uno se acostumbraba. Eran efectivas para detener los tajos de casi cualquier arma  y las cotas remachadas podían parar casi cualquier flecha, con la excepción de las de los arcos largos y las ballestas. Su mayor defecto es que no reducen los efectos aplastantes de las armas contundentes, y recibir un impacto de lleno podía significar la rotura del hueso, aunque no se sufriera corte, por eso que debajo de estas armaduras, el combatiente utilizara un acolchado o "Gambeson", que amortigua los golpes recibidos. 


Las armaduras de placas, o Arnés Blanco, que se usaban ya en el siglo XV y principios del
XVI, es decir, las más completas, venían a pesar unos 35 kilos. 
Ese era también el peso de las mochilas de los soldados de la primera guerra mundial, y todos hemos visto que con ellas a cuestas caminaban y corrían. Además, la mochila carga su peso sobre los hombros, igual que la cota de mallas, pero la coraza está repartida por todo el cuerpo, resultando mucho más llevadera. Las corazas eran una impresionante obra de ingeniería medieval repleta de detalles que tenían como fin desviar los golpes de las armas desde donde vinieran, y a la vez permitir la mayor movilidad posible al usuario. Con una coraza puesta se puede uno mover perfectamente, y tan sólo se verá constreñido para algunas posturas extremas que no se suelen adoptar mientras se lucha. Con una coraza se puede pelear, correr, cabalgar y lo que haga falta, y por supuesto se puede uno subir normalmente al caballo y levantarse si se cae. 
Como detalle revelador, podemos comprobar que lo que acabó convirtiendo a los escudos en obsoletos fue precisamente la armadura de placas, y podemos estar seguros de que eso no habría sucedido si ésta no fuese extremadamente efectiva. 

A medio camino entre la cota de malla y la armadura de placas, se encuentra la armadura de brigantina, nacida a principios del XIV, y que consiste en placas de metal enlazadas entre si, imitando la protección natural de un armadillo o una langosta, pero de acero, claro, creando una protección asombrosamente fiable y bastante cómoda.
Esta armadura, se usaba bien con un acolchado y cota de malla debajo, o bien con tan solo el acolchado (si el guerrero era pobre y no podía pagarse una cota de malla), aumentando en unos 4-6 kilos el peso de las armaduras anteriores.
Curiosamente, este aumento de peso, apenas se nota al usar la cota de malla, ya que la brigantina solo protege el torso, sujeta la cota de malla a este, y hace que el peso no solo recaiga en los hombros, haciendo mas cómoda su utilización.

La protección adicional en el torso aumenta las posibilidades de sobrevivir de los guerreros, y su forma de construcción limita menos el movimiento que la armadura completa, ademas de resultar mucho mas barata.
Curiosamente, este tipo de armaduras, fue utilizada inicialmente por bandidos, y mercenarios. Y una vez que su construcción fue perfeccionada, la adopto la nobleza.


Evidentemente, un guerrero luchando con una armadura se cansará antes que uno que no la lleve, pero irá mucho mejor protegido y tendrá más posibilidades de sobrevivir que el otro. El auténtico defecto de las armaduras es el calor. Cualquier armadura y su correspondiente acolchado interno producen un calor considerable, que viene muy bien en invierno, pero que podía ser asfixiante en verano, más teniendo en cuenta que el metal se recalienta con el sol. Por eso los soldados y caballeros usaban sobrevestas y gualdrapas, para impedir que el sol incidiera directamente sobre el metal de sus armaduras.

Una vez sabido esto, cuya información habéis podido comprobar que esta en Internet al alcance de todo el mundo, no comprendo como en los juegos de rol se siguen aplicando ciertos modificadores negativos a las armaduras.
Evidentemente no me conozco todos los reglamentos de rol existentes, pero por lo que he visto, la norma se usa a menudo.
El anillo único, Juego de Tronos, o D&D son ejemplos de jugos populares donde las restricciones de ciertas armaduras rozan lo absurdo (sobretodo, y en mi opinión, Juego de tronos).
Si algún narrador no sabia de estos datos, y no se los cree, puede ver vídeos de recreaciones medievales donde gente son formación militar, ni entrenamiento, porta este tipo de armaduras y camina, corre, lucha y practica otras actividades mientras las porta durante horas, o ver vídeos de Battle Nation, y que descubran que se puede combatir portando armaduras.


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