La importancia de los jugadores

Es común leer comentarios y artículos sobre como jugar a rol desde el punto de vista del narrador o como dirigir las partidas. Ya sabéis, estos temas tan de moda en estos días que si menos rol tipo wargame, que si mas narrativo, menos teatro, o una mezcla moderada de todo ello... pues ya sabéis, en la variedad esta el gusto.

El caso es que normalmente cuando la gente comenta si una partida de rol fue buena o mala, se suele hablar de la la labor del master, narrador, Director de juego, Maestro del saber o ese tipo al que no hay que llevar la contraria al otro lado de la pantalla...
Pero, ¿que hay de los jugadores?. Esos tipos que siempre están pidiendo que alguien les dirija una partida de rol, o se curre una de esas campañas memorables de duración indefinida; que no hacen mas que vociferar durante las sesiones mientras tragan patatas fritas y refrescos por igual; y que tras la sesión, suelen comentar las mejores escenas de la sesión como si fueran las mejores jugadas de un partido de fútbol.
Esos tipos sin los cuales, no habría partida y que al igual que el master, nos van a condicionar como se van a realizar las sesiones, que tipo de rol se quiere jugar, ambientación, reglas, y agilidad de las escenas.

Actualmente tengo dos grupos de juego, cosa que hace tiempo no tenia (normal con esposa, trabajo e hijo). En el primero masteo yo una campaña comenzada sobre Abril de El Anillo Único (lease EAU), con el que llevo jugando mas o menos desde hace 2 años a otros juegos (La llamada de Cthulhu, y D&D 3.5), y con algunos de sus miembros  mas aún.
En el otro grupo juego a D&D con un excelente master que ha tenido la delicadeza de meterse en el barro de los encounters de D&D y ese Tyranny of Dragons en ingles.
Es evidente que, no me puedo comparar con el masteando (musiquita de fondo según las escenas, se prepara los combates, usa mapas tácticos, y una técnica descriptiva casi profesional), por que las comparaciones son odiosas. Solo diré que me alegra tenerlo como master.

Pero quitando nuestras diferencias como narradores y directores de juego, los dos grupos son totalmente diferentes. Ambos muy experimentados, pero muy diferentes.
Y es que si nos fijamos en los juegos (El Anillo Único y D&D), lo normal es que las partidas de EAU fueran muy interactivas y las de D&D poco mas que dungeons y tiradas de dados para ver cuantos enemigos me llevo por delante... pero la verdad es muy diferente.

En EAU, el grupo es mas bien poco lanzado. Si es verdad que juegan correctamente y con ciertas ideas mas o menos acertadas, observo que tienen poca iniciativa, no se ubican en la ambientación, van muy prudentes e interaccionan poco o nada con los PNJs intentando usar los dados constantemente para cualquier acción (incluso con otros PJs cuya cosa nunca dejo).
Mientras, en el grupo de D&D, la interacción es mas visible, empapa cada escena. Acaba un combate y la escena la llevamos los jugadores, no el master, que nos deja hacer la escena, mientra el observa curioso.


Del primer grupo, raro es el jugador que me ha entregado un historial de su personaje, o se ha currado un trasfondo de algún tipo, una personalidad que rolear, algo que de color a sus personajes.
En el segundo grupo, casi todos hemos enviado via mail una historia mas o menos larga de nuestro personaje. Incluso mi mujer, la menos experimentada de todos los jugadores, se ha currado la personalidad y algo de trasfondo de su semiorco bárbaro con pocas luces que no desea seguir la senda de la guerra por su doloroso pasado.


La interacción en el primer grupo se nota forzada. Yo me esfuerzo en hablar de tu a tu, de PNJ a PJ, pero la tercera persona siempre suele aparecer en boca de la mayoría de los jugadores, a no ser que corrija la interacción a algo mas dinámico.
La interacción en el segundo grupo es natural, nos tratamos por el nombre de nuestro personaje y nos hablamos de tu a tu, entre PJ y PNJs. Incluso surgen descripciones gratuitas de lo que hacen nuestros personajes en la escena, no solo para decir "saco la espada y ataco".


Ninguno de los grupos es mejor que el otro, ni me lo paso peor en uno que en otro. Simplemente son distintos. Pero son un claro ejemplo, que las partidas no solo las hace el master, sino que los jugadores tienen gran importancia en esa cuestión.
Ellos, sin llevar la batuta de la partida, crean juego o lo destruyen (he jugado con otros grupos que eran horribles...), lo agilizan o lo ralentizan, etc. a pesar de los esfuerzos de narrador por hacer un tipo de partida u otra.
Ya no hablo del juego de rol al que vamos a jugar, da igual que juego sea si los jugadores lo rolean de una manera u otra, no tienen ganas de hacer nada, no muestra interés o todo lo contrario.


Quizás lo importante no sea a que juego o ambientación jugamos, sino con que grupo de jugadores jugamos...




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