Asesinato en Puerta de Baldur (Sesión 3)

En la tercera sesión de la partida, se incorporó una nueva jugadora, cosa que le dio mas chicha al asunto, y algo mas de poder bélico al grupo, por si hubiera algún tipo de combate.
La verdad es que su entrada, no se si algo forzada (traté de hacerlo lo mas natural posible), supuso un desafío para la jugadora, que a sabiendas que era veterana de mil sesiones, la dejé que se lo currara y convenciera a los otros jugadores que necesitaban un guía de la ciudad (cosa bastante cierta, por que en una ciudad de mas de 2 millones de habitantes y sin conocerla es un lío...).

Por ahora, los jugadores originales habían capeado bastante bien los eventos que les surgieron en la aventura, pero cada vez hay mas eventos, situaciones y ocasiones de mostrar su valía, de modo que nunca esta de mas que el grupo crezca por si hay una amenaza o si hubiera que realizar distintas acciones al mismo tiempo.

Esa misma noche, Sandor, el adivino, tuvo un extraño y agitado  sueño... ¿se tornará verdad lo que vio en las mas oscuras horas de la noche?. Sangre, fuego y miles de ciudadanos muertos en Puerta de Baldur y dos figuras observando, un esbelto  elfo en el interior de un palanquin, y un pequeño mediano separado de la multitud.
Y mas allá de sus muros, 5 figuras envueltas en fuego, hielo, gases irrespirables, ácido y tormentas, observan con interés lo que sucede ¿una nueva amenaza o delirios oníricos?


Si queréis saber que ocurrió anteriormente podéis leer la sesión 2.

¿Que les deparará a los heroes en este día?


ATENCIÓN, LA DESCRIPCIÓN DE LAS SIGUIENTES ESCENAS, CONTIENEN SPOILER DE LA AVENTURA. SI VAS A JUGAR LA AVENTURA COMO JUGADOR Y NO COMO DM, NO SIGAS LEYENDO.






Sesión 3 (manos necesitadas)
Los personajes despiertan en su cómoda taberna de la ciudad superior, con el aroma del café, las salchichas fritas, y el pan recién hecho.
Desde el punto de la mañana, la posada se llena de gente haciendo correr la cerveza y el vino desde la madrugada, después de todo, esta muy cerca del Gran salón y mucha gente espera para poder entrar, o simplemente realizan negocios en la posada en lugar de los despachos, mas fríos y serios.
Esto hace, que en el salón del edificio lleguen rumores, noticias, chascarrillos y toda clase de información, verdadera o no.

Esta mañana, esta especialmente llena de noticias.
- La gente todavía esta indignada por la Ley del parlamento de restringir las prendas que la ciudadanía puede usar, especialmente los ciudadanos (si es que lo son), de la ciudad exterior, seguramente azuzados y exaltados por esa mala gente de la cofradía.
- También hablan del anuncio del parlamento donde se indica que el funeral de Abdel Adrian, el amado Duque, se realizará mañana y será enterrado en el Gran salón, como corresponde a un Duque de la ciudad, pese a los deseos de la ciudadanía en general, que querían que se enterrara en la ciudad exterior construyendo un gran mausoleo, para que todos pudieran visitarlo cuando quisieran.
- Se habla de la suciedad de las calles, que parece que se acumula ¡Incluso en la ciudad alta!, aunque nada especialmente indecoroso.

- Algunos mercaderes comentan sus inquietudes al desaparecer algunos barcos con mercancías en la costa de la espada.
- Y por ultimo, la mas sonada de las noticias, que ha recorrido como la pólvora la boca y oídos de todos los ciudadanos de la ciudad ¡¡Las manos de la mayoría de las estatuas de la ciudad han desaparecido!! Las manos de Umberlee domando a la serpiente en el muelle, la de Balduran observando el mar en los arrecifes, las manos de los siete inventores frente al Gran salón de las Maravillas, las del encuentro del vendedor leal con el mercader honrado, y la furia del puño junto a la Torre marítima de Balduran (justo delante de las narices del Puño llameante). Los vándalos causantes de la fechoría, lo han realizado en una sola noche y la gente, sabe muy bien a quien echarle la culpa (al menos los de la ciudad superior) ¿quien sino seria capaz de realizar algo así si no la Cofradía?

Entre salchichas, cerveza, vino especiado caliente, café humeante y pan tostado estan nuestros héroes cuando aparece Ibralym Skoold, preguntando como van los asuntos del Duque, que al parecer los requiere ante su presencia.

Los personajes que advierten ventiscas en su próxima visita a su patrón, retrasan un poco el encuentro con Escudoargenteo y van al Ensanche donde tienen un peculiar encuentro. Una pequeña mediana, de modales descarados y vestida vulgarmente que pregunta directamente por ellos, y que se ofrece como guía de los heroes, pues al ser nuevos, no se conocen la ciudad y ella, podrá llevarlos rápidamente donde requieran, todo por un módico precio, claro está.
Su nombre es Freckles y dice dedicarse un poco a esto y un poco a aquello (queda claro que es un pícaro, ¿no?), de modo que los jugadores aceptan encantados al nuevo miembro del grupo y se dirigen ahora si, a ver a Escudoargenteo a su despacho del Gran Salón.

Allí, rodeados de lujo, libros, simbologia del dios Gond e inventos de aspecto rarisimo, Escudoargenteo claramente enfadado, les tacha de inútiles por no entregar a la guardia a Norold Dluster, ya que el Puño Llameante ya ha soltado al Patricio por no encontrar pruebas legitimas.
Les da una nueva oportunidad, que encuentren a los culpables del robo de las manos.
Y en cuanto a su nuevo acompañante (que los personajes presentan como su paje), se compromete a pagarle la mitad de lo que les ofrece a ellos (por ser su sirviente), pero deben vestirla como es debido, y no como una mendiga, y ese gasto, corre de sus bolsillos.


Tras salir del Gran salón, pasan el resto del día comprando ropas adecuadas para Freckles y buscando información sobre quien y como han podido cortar las manos sin que nadie se entere.
Entre sus idas y venidas, ven a un miembro de la guardia que acompañado de un ciudadano, sale de un callejón de manera extraña. Al investigar de donde sale no encuentran nada, y al seguirlo, desaparece en un callejón recóndito donde solo hay una alcantarilla con restos de un material de color ocre viscoso...
Aprovechando a su nueva guía, que sabe donde se encuentran las bibliotecas de la ciudad, tambien dedican su valioso tiempo en buscar información sobre el difunto Duque Abdel Adrian, del que conocen por fin algunas de sus hazañas y por que la gente lo aprecia tanto, y desean saber quien lo asesino (la mano de detrás, quien ordenó asesinarlo).



El Duque, había sido un antiguo aventurero, era humano, pero tenia mas de 150 años, posiblemente debido a que su sangre compartía sangre del difunto dios Bhaal.
Se convirtió en aventurero a temprana edad, no conoció a sus padres, pero fue tutelado por un mago y vivió durante años en la biblioteca fortaleza de Candelero, algo mas al sur.
Un día, un grupo de agentes del Trono de hierro, mataron a su tutor y el tuvo que huir, comenzando su carrera de aventurero.
En sus aventuras, salvo a la ciudad en mas de una y dos ocasiones. La primera vez de manos del Trono de hierro, una organización secreta y extinta, que pretendía controlar todo el comercio de hierro de la región para así, tener el poder bélico en sus manos, y apunto estuvo de enfrentar a la ciudad con Amn, el poderoso país de la tierra de las intrigas. El líder de la organización, resultó ser un medio hermano de Adrian, al que tubo que derrotar con el filo de su espada.

Tras muchos años, consiguió hacerse un puesto importante en el Puño Llameante, hasta que un Duque de la ciudad llamado Valekar, intento tomar la ciudad por la fuerza y asesinar al resto de Duques. El golpe fue detenido por Adrian entre otros, pero en el golpe de estado, murieron dos de los duques (quedando solo el actual Duque Dillard Portyr) y el antiguo Comandante del Puño Llameante.
Al reorganizarse el gobierno, separando y limitando los poderes de los 4 Duques, y relegando parte de su poder en favor del Parlamento, Adrian fue escogido como Comandante del Puño Llameante y de esta forma como Duque de la ciudad. Su politica de tolerancia, su buen hacer, su capacidad de negociación y las obras hacia los mas necesitados, hicieron de Adrian un héroe amado por las gentes de la ciudad, pero del que pocos conocían su pasado.

Tras horas de investigación y compras, los personajes volvieron a la posada del yelmo y la Capa para descansar y coger fuerzas para el día siguiente. El tema de las manos parecía complicarse, y no sabían cuanto en realidad ....
En la posada, la cena caliente y la actuación musical de la bardo Tiefling abarrotaban el lugar. Tras la cena, tuvieron la oportunidad de intercambiar algunas palabras con ella ante la insistencia de Sandor, que no sabe resistirse a una cara bonita.


El día siguiente, amanece mas alterado si cabe que el anterior. ¡LA MANO DEL AMADO EXPLORADOR HA DESAPARECIDO!. Toda la ciudad esta alarmada, alterada, enfadada, incluso los ciudadanos de la ciudad exterior, que el día anterior parecían divertidos con el asunto de la desaparición de las manos parecen indignados.

Ademas, hoy es el funeral del Duque Abdel Adrian, y los personajes quieren asistir.  De modo que aguantan horas y horas de cola para entrar al Gran salón, rodeados de gentes de todas las clases sociales, que lloran desconsoladamente la muerte de su héroe.
No faltan detalles curiosos  y extraños durante el funeral entre ellos, vuelven a ver al miembro de la Guardia del día anterior junto a un grupo de sus compañeros, supuestamente, vigilando que todo este correcto durante el funeral.
Un desconocido de entre los asistentes al funeral, se hace hueco a empujones entre la multitud, y entrega mas o menos discretamente una nota de Ravengard a los personajes "Descubrid quien robó la mano del amado explorador y entregadmelo para aplicar un castigo ejemplar" dice simplemente.
También Ibralym Skoold, sonriente y altivo como siempre, se acerca en la larga fila de la multitud hacia los aventureros comentándoles un mensaje de Escudoargenteo "El Duque quiere que el asunto de la mano sea resuelto de manera sutil, hablad con el tras el funeral".

Por ultimo, ya tras visitar el féretro donde supuestamente se encuentra los restos sin vida del Duque (aunque los jugadores saben bien, que si lo abrieran estaría irreconocible por su transformación). 
Por ultimo, vuelven a su posada para comer, y un Patricio de arrogante aspecto y con muchas prisas, llamado Esgurl Nourthammas que dice ser el Maestro de adoquines (un funcionario encargado de las obras de piedra de la ciudad), les ofrece 150 Po por "encargarse discretamente de los culpables de las fechoría  de la noche pasada (es decir, de la mano del amado explorador), y evitar un costoso juicio  a la ciudad". Y con algo de roleo y una buena tirada de persuadir, incluso les pagó la mitad por delante.



Tras la comida, las colas para poder ver el féretro del Duque siguen sin disminuir, la ciudad entera, se vuelca para poder despedirse de su amado héroe y Duque.
Pero los personajes tienen una cita con Escudoargenteo, que los espera en su finca privada. Allí, les dice que el asunto del amado explorador podría ser una bomba que hiciera explotar a la ciudad, y que es mejor resolverlo discretamente, entregándole a el en persona o en su defecto a un miembro de la Guardia (y no al puño llameante) a los culpables, y que el en persona se encargará de castigar a los culpables.

Tras salir de la suntuosa finca de Escudoargenteo, los aventureros se hacen cruces por que tanto interés con el asunto de la mano robada en la ultima noche, por que tiene tanta importancia esta respecto a las demás, y por que tantas personas se han puesto en contacto con ellos para resolverlo...

Se dirigen al Ensanche, donde se encuentra la estatua mancillada del amado explorador, y buscando por los alrededores, encuentras una daga rota de muy buena calidad con una enseña, y un broche roto de gran valor (al menos en buen estado), con un símbolo heráldico.
Para saber a quien podrían pertenecer esos objetos, se dirigen a casa de Norold Dluster, y este muy amablemente, les dice que pertenecen a las familias Ravenshade y Oberon.

Cuando se van a dirigir a las mansiones de estas familias patricias, aparece un palanquin no demasiado lujoso, con una figura extraña que les hace señas para que se acerquen.
La figura pertenece a un elfo de extravagante y refinado aspecto, se presenta como Coran, que les pregunta si son los heroes que salvaron a la ciudad hace unos días, y que, si es así, le gustaria invitarlos a una pequeña celebración que realiza esa noche en su casa, en el distrito de Sierra Florida.


Tras este encuentro, los personajes se quedan solos en la calle, preguntándose quien es el tal Coran y que quiere de ellos.
Mucha gente solicitando su ayuda, sus servicios y muchas cosas que aclarar ¿quien mató a Adrian?, ¿Por que y quien robo las manos de las estatuas? ¿fueron los mismos los que robaron la mano del amado explorador? ¿por que tanto interés en esa estatua?.

Preguntas, preguntas... que podrán descubrir (o no ^^), en la próxima sesión.

La historia continua en la sesión 4.

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