La muerte en los juegos de rol

La muerte es un concepto extraño... la muerte nos rodea constantemente aunque no le prestemos atención. Aunque no veamos los cadáveres a nuestro alrededor, aunque no aspiremos el olor acre de la sangre, la fetidez de la descomposición... la muerte está ahí, a nuestro lado o no, en las imágenes de televisión, en las noticias de la radio, en la esquelas del periódico, en las escenas de las películas, y por supuesto, en nuestras mesas de juego.

La cultura accidental mantiene un pulso extraño con el concepto de la muerte, tratando de evitar hablar de ello, tratando de alargar y no hablar de lo impensable, creando corrientes de pensamiento que plantean la vida eterna, celebrando fiestas donde nos mofamos de ella, una esperanza de vida mayor... soñando con que el día mas nefasto de nuestra vida, aquel que sabemos que llegará tarde o temprano, nunca nos alcance.
Otras culturas aceptan de mejor manera la muerte, tratándolas como lo que es, algo que nos acompaña diariamente, y será uno con nosotros a partir del ultimo de nuestros días...
Fijaos sino por ejemplo, en la diferencia de la esgrima japonesa o europea, En Europa, la esgrima practica la defensa, hasta convertirlo en un arma de defensa civil, en cambio en Japón, los samurais que son quien portan las espadas, siguen la senda del guerrero, que es la senda de la muerte, y su estilo de combate así lo refleja en su agresiva forma de lucha.


Ademas, nuestra forma de vida civilizada hace que la violencia, que tan unida va a la muerte, nos sea inaceptable, rechazada, aunque alimentemos nuestro cerebro con grandes dosis de escenas de muerte y violencia que nos ofrece y consumimos, la pequeña o gran pantalla.



Pero cuando nos sentamos a la mesa de juego, frente a nuestros compañeros de aventuras, frente a nuestra hoja de personaje y a nuestro narrador, la cosa cambia. Ya no nos atenemos a las normas sociales establecidas, a la visión cultural de la vida o de la muerte, a nuestra ética de la No-violencia, a querer alargar lo inevitable ¿por qué?

Somos otra cosa, no somos humanos, no somos personas... somos personajes, somos seres ficticios incontrolables, somos salvajes, criaturas amorales. Incluso podría decirse que seres violentos, pues en muchas ocasiones buscamos la violencia, la razón de luchar por luchar. Buscamos el olor a la sangre, los gritos de dolor de nuestros enemigos, la fétida podredumbre de los cadáveres amontonados tras horas de batalla, la presencia de las moscas a nuestro alrededor... y nos regodeamos de ello...


Quizás parezca algo exagerado, pero con el tiempo me he dado cuenta que es así.
En un principio pensé que el tema de la violencia era a causa de la juventud, de las primeras experiencias... pero no es así. Lo llevamos dentro, jugadores novatos, jugadores experimentados, jovenes, adultos, todos... 


Cuando comencé a jugar a rol masacraba orcos, trasgos, elfos, humanos, y otras criaturas por igual. Con el tiempo fui mas selectivo comenzando a separar con una extraña y poco moralista metodología quien debía morir, o quien se lo merecía y quien no, con argumentaciones sacadas de letras impresas en manuales de juego como el honor, orgullo, alineamiento, maldad... simples y banales palabras que servían como escusa para liberar un instinto salvaje, básico y alejado de nuestra ética y forma de vida social.
En la actualidad, incluso con los personajes mas preparados para la batalla me cuesta buscar la violencia. No se a que se ha debido el cambio. Quizás a la edad, quizás de la experiencia, quizás por adquirir valores morales mas complejos... o quizás no haya cambiado tanto.




Actualmente, me cuesta ver escenas de violencia sin sentido en una partida. El batallar por batallar, la sangre por la sangre, la violencia por la violencia... aunque sea contra criaturas preternaturales, o bestias mágicas. La violencia, la muerte, tiene un sentido, aunque en realidad no lo parezca, y tratar continuamente de forma tan amoral con la muerte y la violencia es abominable, propio de seres abyectos y no de seres humanos y civilizados...

Me sorprende notablemente cuando jugando con jugadores novatos, sacan sus mas bajos y salvajes instintos, y buscan la violencia, la agresividad, el matar por matar sin buscar antes una solución mas cívica, solo por que no hay consecuencias, solo por que no hay algo que les impida hacerlo, solo por desatar un desahogo reprimido en su interior que en la vida real no podemos mostrar al mundo exterior...
A algunos les he preguntado si sus ideas y acciones les parecen normales, si ellos harían eso en realidad si se encontraran en una situación así... algunos en su testarudez han respondido que si, que no había alternativa, pero otros pocos, los mas conscientes de sus actos, han asumido la verdad, que la violencia en sus acciones era innecesaria, y que evidentemente, no hubieran actuado así, si en la vida real se hubieran encontrado en una situación similar...


Con los jugadores veteranos es mas complejo, la costumbre del saja raja, o de usar los principios morales como escusa para matar es difícil quitarla... es como una manía que se tiene de antaño que no conseguimos quitarnos, como esa mala costumbre que nuestras madres intentaban corregir...
Pero cada vez que leo textos de gente con experiencias reales en situaciones donde la muerte estaba presente me hace pensar... victimas y reporteros de guerra, militares con cientos de escenas de horror grabadas en sus pupilas y en su memoria, policías, médicos y enfermeros que han visto las consecuencias de la absurda violencia y el uso de las armas... y cuando leo sus palabras, o miro las fotografías del horror de la guerra y la violencia me pregunto ¿por que?, ¿por que si no actuaria yo de esta forma, lo hago en partida? ¿nadie mas se lo ha preguntado?... me río del horror cósmico de Lovecraft y sus seres alienigenas, y primigenios, si el mayor horror lo podemos encontrar en nosotros mismos, en nuestros instintos, en nuestra locura interior, y en lo que seriamos capaces de hacer si la sociedad, la ética, los valores religiosos, etc. no retuvieran, como si fuera una burbuja, nuestras acciones, nuestra forma de pensar, de actuar, y nuestros instintos...


Pero mañana... mañana volveré a no ser yo, y volveré a matar... seré Ser Armand y combatiré con mi espada contra los sajones, cercenando sus brazos, y atravesando sus pechos, dejando huérfanos y viudas; o quizás sea el mago Malister y arrase el campo de batalla con mis bolas de fuego, abrasando como en una enorme barbacoa a mis enemigos, y respirando ese olor dulzón que desprende la carne al quemarse; o quizás sea Artemis, el mas temido de los asesinos y disfrute viendo morir a mis enemigos mientras agonizan y se ahogan tras inyectarles mis mortales venenos... mañana, volveré a no ser un humano, seré un personaje amoral, una criatura ficticia, y el bien y el mal, la vida y la muerte no tendrán el mismo significado para mi...

Y yo me pregunto ¿y por que no?
Y yo me pregunto ¿quienes somos?

Entradas populares