Máster en modo Dios

Esta semana, he leído esta afirmación varias veces. Afirmación con la que no estoy de acuerdo. El Master es Dios.

El máster a modo Dios, es una figura que siempre existirá, para bien o para mal (en mi opinión, mas bien para mal).  El director de juego de una partida de rol, no debería tener el poder y control absoluto dentro de partida, y menos fuera de la partida. 

Como he dicho en otras entradas, los participantes que forman un grupo de juego, que juegan una partida de rol, van a divertirse, y cuando alguien tiene el control absoluto de algo, hay muchas posibilidades que aquel que tienen el control absoluto, haga algo que no guste a los jugadores, y al final la diversión se acabe. Es más, el creerse con el control absoluto de algo, hay que cierta gente (no todos evidentemente), se crean superiores al resto, y eso tampoco está bien...

Es evidente que hay ciertas mecánicas de juego en las que el narrador tiene mas control que con otras, pero eso no significa ni mucho menos, que tenga el poder y control absoluto sobre la partida, ya que hay otros factores con parte de ese control y poder llamados jugadores.
En mi opinión, de forma general (como ya hable ayer con Axel Castilla), el master de una partida es el primero entre iguales. Es decir, todos los jugadores deberían tener un control similar en la partida, pero hay alguien que propone la partida, propone la trama, propone el juego, etc. y el resto participan en esas propuestas, y toman decisiones en las mismas. Ese es para mi, la manera mas correcta. Igual es un termino equivocado, y debería decir la que mas me gusta.



Esto del modo Dios, es una gran confusión creada por ciertos consejos dados en los primeros libros de rol, y por directores de juego veteranos a los mas noveles, pero cuyo verdadero significado, se ha tergiversado (a propósito, o sin quererlo).
El verdadero significado de decir, que en una partida de rol el master es Dios, es que ante las diferencias de opinión entre un jugador y el director de juego, esta ultima "debería" prevalecer (y entrecomillo el debería, muy a propósito).
Para ello, se deben reunir ciertas circunstancias. El director de juego, tiene el deber de ser justo en la aplicación de reglas, la oposición con sus compañeros de mesa, y con las situaciones de partida.
¿Por que el master debe tener esta potestad? Por que hay cosas que los los personajes jugadores desconocen, y cuando el master habla, deberían creerle ante el desconocimiento. Otra razón, es que el narrador tiene la obligación de ser un juez imparcial (nada de dios) para resolver conflictos (combates, pugnas, dificultades...), en partida.


Por otro lado, cundo un narrador veterano le dice a uno novel "cuando hagas de master, eres dios", le está diciendo que tenga confianza en si mismo, que intente cosas, que no se deje intimidar... no que se convierta en un déspota...

Por ultimo, añadir que este privilegio, potestad y responsabilidad (por que recordar, un gran poder conlleva una gran responsabilidad ^^), se acaba cuando la partida termina. Fuera de la sesión, todos somos amigos (o lo que sea), y nadie debe imponerse a nadie. Incluso en el consenso de a que se va a jugar en la próxima sesión o campaña. Consenso en el que alguien propondrá un juego,  una aventura, y el grupo decidirá si jugar o no habiendo escogido en el proceso un nuevo primus inter pares.

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