Escogiendo las armaduras de nuestros personajes

Hablamos de la lógica, la coherencia, y el realismo (o simulación) en las juegos de rol, buscamos reglas que nos aporten lo que nosotros buscamos en un sistema de juego, debatimos sobre la aritmética de las pruebas de habilidad, y a la definitiva, erramos al aplicar el sentido común en algo tan simple y trivial, como las posesiones de nuestros personajes.

Da igual si el juego emplea mecánicas de control de recursos adquiriendo nuestro equipamiento gastando dolares imaginarios, o si la descripción de ese equipo es simple y va unida al concepto de nuestro personaje, ocurren escenas en donde la narración roza lo absurdo, y las explicaciones del uso y abuso, de ese equipamiento.

Normalmente, los grupos de personajes, son grupos de entes con habilidades y recursos versátiles. Unos tienen conocimientos, y otros el poder bélico, unos conocen a gente para conseguir los recursos necesarios, y otros usan su liderazgo o habilidades sociales para convencer a un aborigen australiano de las utilidades y bondades de la crema bronceadora... y a pesar que cada uno tienen sus virtudes y debilidades, cuando llega el momento de enfrentarse a un desafío, se preparan y equipan para salir airosos.
Claro, leemos desafío, y lo primero que nos viene a la cabeza es el combate, la lucha, la guerra, armas, armaduras y como acabar con nuestros enemigos al mismo tiempo que nosotros tratamos de salir airosos. Pero aunque todo combate es un desafío (por mínimo que sea), no todos los desafíos son combate... y resulta que ese grupo de agentes libres está formado por el hacker con su pistola y armadura ligera, el noble con una cara armadura media y un subfusil, el líder con otra armadura media llena de rasguños, su cuchillo de supervivencia y un gran revolver, y el veterano de guerra, con una gran ametralladora y una armadura tan pesada y voluminosa que aunque útil para detener las balas, parece cantar la Macarena (aaaah Macarrena, aaaaagh),  cada vez que el personaje trata de asomarse por una esquina. Y claro, aunque preparados para la batalla, y  uno de ellos lleve el equipo de escalada , y otro ha hackeado el sistema de seguridad, los vigilantes del edificio que deben asaltar para acabar con el cruel nefarita que se hace pasar por un alto ejecutivo de la megacorporación, descubren a los personajes varias veces con el resultado de acabar en varios tiroteos, hacer saltar la alarma media docena de veces, y que el edificio quede rodeado por la policía, la guardia nacional, y el ejercito corporativo, mientras en el interior, el nefarita y sus secuaces herejes van a su encuentro con intenciones poco amigables...
Evidentemente, los personajes acaban muertos, prisioneros, encerrador de por vida, o como mínimo, no consiguen su propósito...


Esta situación se ve en muchas otras situaciones, ambientaciones, y mesas de juego, como el típico grupo de aventureros de D&D, ya sabéis, tu el mago, tu el bárbaro, tu el arquero y tu el caballero. Caballero con su imponente armadura. Imponente, y tambien ruidosa, y poco útil para algunas ocasiones, como el sigilo, o las interacciones sociales.
Pero claro, no le digas al jugador que rolea ese personaje, que el uso de esa armadura no es adecuado para el momento actual... por que llevar esa armadura, es una de las ventajas de su personaje, y sin ella, esta en desventaja frente a los posibles peligros del combate. Combate que quizás hubiera podido evitar con una armadura mas ligera, que le permita mas sutileza... pero no, la culpa no es de el (ni de su testarudez por usar armadura pesada), si descubren al grupo cuando él hace ruido al tratar de sorprender a los kobolds que secuestraron a la mujer, y esta resulta muerta... ¡Es que era muy difícil! suelen exclamar esos jugadores... claro, difícil con es armadura... Ya estamos con el problema de la armadura... No, con el problema de la armadura no, con el problema de la lógica, y la coherencia.

De la misma manera que no vestiríamos con bermudas y camiseta hawaiana para ir a una boda, si nuestro personaje quiere ir a una misión de infiltración, no debería usar una armadura pesada, o al menos, no tan pesada.
Las reglas estan para usarlas, y potenciar a nuestros personajes, pero la inteligencia, es de las personas, que deben usar las reglas y posibilidades descritas en los manuales con coherencia, y astucia.

Cuanto daño hacen los videojuegos en estos casos, y esos malditos tópicos del curandero, el tanque, el que causa daño, y el combatiente a distancia... pero que poco nos acordamos de lo descrito en uno de los libros de fantasía (y de no fantasía), mas vendidos y leídos del mundo, El señor de los Anillos, cuando, al describir a la compañía del anillo, tan solo uno de los personajes usa una armadura de mallas, y el resto, llevan cómodas ropas para el viaje y armadura ligeras que les permiten cansarse poco, y moverse rápido y ligeros. Después critican a Tolkien por que dicen que describe mucho, y es muy pesado con añadir detalles, pero leen su obra, y no se enteran de una simple descripción, ni le encuentran ni comprenden por qué de la misma.

En ocasiones no entiendo la obsesión por esa búsqueda de la defensa perfecta, del uso de la mejor de las armaduras. Las armaduras tienen un propósito. El de proteger. Si tu personaje tienen que realizar otras acciones donde tu armadura lo limita, sustitúyela, deshazte de ella y usa una mas adecuada. Eso te dejará expuesto frente a los posibles combates, pero quizás los puedas evitar de otras formas. Las armaduras pesadas, sirven para lo que sirven, el combate. Y si una escena representa una gran batalla con cientos de enemigos, es lógico usar la mejor armadura que puedas usar, pero si debes arrastrarte por unas alcantarillas, explorar un fangoso pantano, escalar una montaña, o nadar en un río, tu armadura completa va ha hacer que tu personaje muera.

Así que queridos jugadores de rol, seguid usando las mecánicas y herramientas de juego, aprovechad cada resquicio de las reglas para crear y potenciar vuestros personajes, hacedlos duros, inmortales, letales, y molones pero... no lloréis, no os lamentéis, si por vuestro afán de buscar que esos personajes destaquen en algo concreto (normalmente en ser duros en combate), luego no superan otras dificultades, si por vuestras elecciones insensatas mueren inocentes PNJ o sus propios compañeros de batalla por no usar el equipo y armaduras adecuadas para cada momento.
Yo mientras tanto, seguiré creando dificultades y peligros, donde esa poderosa armadura, no te servirá de nada... no a propósito, no en contra tuya, ni de tu armadura, si no, por que hay dificultadas mas allá del combate. Las armaduras, sirven para protegerse del combate, ese es su uso, esa su razón, y si quieres usarlas para todo lo demás, y por culpa de ello tu personaje fracasa, la culpa es tuya, y solo tuya.

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