Jugar con o contra el grupo

El jueves pasado cometí un error hablando con mi colega Roberto, el dependiente de la tienda”The magic Hammer” de Zaragoza.
Roberto estaba haciendo fichas de Vampiro para dirigir en la tienda a los clientes habituales, y comenzó una conversación alrededor de la interpretación de los vampiros y sus roces con otros clanes vampíricos.

Por mi parte defendí que un grupo de juego tiene un objetivo en común, y que este objetivo debe priorizar a los roces entre clanes. Pero creo que debido a que la mayoría de los contertulios eran bastante menores que yo en edad y experiencia de juego, me crecí un poco e intuyo que impuse un poco mi opinión.
En realidad no era esa mi intención, y me gustaría aclarar algunas cosas de la conversación, tanto a Roberto, como a Alberto, Álvaro y el cuarto chico que no se como se llama.
Esta entrada de hoy pues, es una aclaración y respuesta dirigida especialmente a ellos, pero que creo puede aportar algo a cualquiera que lo lea. Aunque muchos de los jugadores veteranos pensaran que lo que comento es evidente (o puede que crean que estoy equivocado).

En mi opinión (dejando claro que es personal y sin tratar de imponer), los juegos que como Mundo de Tinieblas, Mutant Chronicles o leyenda de los cinco anillos (por poner unos pocos ejemplos), tienen enfrentamientos de facciones muy estructuradas en la descripción de la creación de personajes, están principalmente ahí para representar lo descrito en la ambientación, y para dar unas guías de interpretación.
Es como cuando se describe a la raza de los elfos y de los enanos en D&D. Te explican que opinan una raza de la otra, pero una vez en juego eso no suele ir mucho más allá de unos piques graciosos, algunas contestaciones malsonantes (dentro de juego), y un trato despectivo de un personaje a otro.

Ya comenté en otras entradas, que mi experiencia con Mundo de Tinieblas no había sido muy buena, y que había visto usar el sistema desde para jugar a un wargame tirando muchos dados, a que los jugadores estuvieran únicamente al momento adecuado para apuñalarse entre si.
Afortunadamente mi visión cambió cuando jugué en mesa con la gente de Webvampiro, y vi un roleo que se acercaba más a lo que yo tenía en mente.


Dicho esto, no comparto la visión de juego en que los jugadores de Vampiro (o cualquier otro juego con diferentes facciones, como nombre más arriba) juegan a apuñalarse los unos a los otros en partida. Soy un jugador colaborativo. Me gusta jugar en grupo, y es por eso que no disfruto con ese estilo de juego.
Ahora, no tengo nada en contra de ese estilo de juego si la partida consiste en eso.
Es decir, si el grupo junto con el Narrador deciden jugar una partida o campaña, con una trama central “X”, pero donde lo importante es la ascensión de poder (o conseguir unos objetivos personales por encima del objetivo del grupo), el politiqueo,  o cualquier otra escusa para que los jugadores se acuchillen entre ellos me parece perfecto.

Este tipo de partidas se pueden jugar y funcionar a pesar de que en la sesión exista una trama común, y tienen como cometido el superar al resto de Personaje Jugadores (o conseguir unos objetivos personales por encima del resto de personajes). No deben confundirse con las partidas más habituales donde la trama común afecta a todos los personajes y es más importante que cada personaje individualmente. Es decir cuando el objetivo es la trama de la aventura, y no el objetivo personal.
Esto, en mi opinión, es lo que diferencia estos tipos de partida, y lo malo suele ocurrir cuando se juega a una cosa cuando en realidad se debería estar jugando a la otra.

Si la partida consiste en una lucha de poder, pero el grupo de juego se dedica a resolver la trama, esa lucha de poder no existe.
Si la partida consiste en superar una trama general, y el grupo de juego (o parte del mismo), se dedica a putear a sus compañeros de aventuras, impidiendo la resolución de la aventura, la partida acaba en un rotundo fracaso.
No estoy en contra de ninguna de las dos formas de juego, pero si todo el grupo juega a lo que tiene que jugar. Si no, es posible que la diversión se pierda en algún momento, o el objetivo se pervierta.

Es importante además, que las descripciones y piques entre distintas facciones descritas en el manual no tienen por que seguirse en juego. Es mas, podrían no servir para nada. Por mucho que a un miembro de la corporación Imperial no le guste un personaje miembro de la corporación Cybertronic, si tienen un objetivo en común esas diferencias deberían dejarse de lado para conseguir el objetivo. Esa “enemistad” entre facciones, podrían reducirse a unos simples gruñidos, un escupitajo al suelo, o tratar con indiferencia al otro personaje.
Esto sirve un poco de la misma forma si la partida cosiste en una lucha de poder. Si el imperial quiere conseguir su objetivo personal, pero debe machacar al bauhaser para ello, y quien podría ayudarlo es el miembro de Cybertronic, es mas que posible que haga a un lado sus diferencias y haga algún tipo de pacto con el para superar al bauhauser. Después su eterna enemistad seguirá tan fuerte como antes.


Así pues, no importa a la manera que juguemos a los juegos con facciones enfrentadas entre si. Lo importante es que el grupo en conjunto decida que estilo de juego y partida quieren jugar, con el fin de que todos encuentren la diversión, que de otro modo podría estropearse.

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