Los limites de la verosimilitud en las armaduras de los juegos de rol

Durante nuestras lecturas roleras tendemos a investigar o interesarnos por conceptos, sociedades, épocas, y tecnología referentes a los juegos que usamos en nuestras sesiones. Es frecuente que la visión que nos ofrece el manual de juego esté distorsionada si la comparamos con los datos que encontramos en esas búsquedas de información. Una de esas cosas que más frecuentemente se suele investigar y leer es sobre las armaduras. Concretamente las armaduras desde la antigüedad hasta el renacimiento. Donde los soldados y guerreros ataviados con pesadas protecciones de lino, cuero, y metal se lanzaban a la batalla intentando vencer al enemigo y sobrevivir al mismo tiempo. Esta información, a menudo se ve deformada al estar aplicada a términos de juego, estadísticas y un crear una reducida lista de armaduras genéricas intentando englobar todas las armaduras posibles que han existido en digamos.... 2000 años. Y esa lista final aplicada al manual de juego, normalmente suele rondar menos de 20 nombres de armaduras... Cuando leemos un manual, encontramos las armaduras tratadas dentro de unos “tipos” de armadura, clasificadas en grupos según sus materiales, fabricación, peso, forma, época, etc. pero a la definitiva, y por mucho que en las páginas dedicadas al equipo encontremos un descripción genérica de ese tipo de armadura, nos encontramos textos genéricos que tratan de abarcar lo que esa armadura era, pero sin decirnos que lo que describen es solo una de los muchos prototipos de armadura de esa clase hubo en su día. Pongamos como ejemplo la armadura de malla, una de las armaduras más conocidas y usadas en los juegos de rol. Muchos sabéis que una armadura de mallas, o cota de mallas en el lenguaje coloquial rolero, consiste en anillas de acero entrelazadas que forman una “camiseta” de distinta largura que cubre brazos, torso y piernas que protegen esas zonas del cuerpo de cortes y golpes. Esta seria mas o menos la descripción general de este tipo de armadura. Pero solo con esta descripción no podemos creer que podemos cubrir una armadura que ha sido usada durante un periodo de más de 2000 años, a pesar que el concepto de la armadura no vario en todo ese tiempo. La armadura de mallas fue posiblemente inventada por tribus celtas alrededor del siglo 5 A.C. y siguió siendo usada hasta el siglo XVI cuando la armadura se quedó obsoleta (al igual que muchos otros tipos de armadura) con la aparición del mosquete. A pesar de ello, hoy en día la armadura de malla, todavía tiene uso civil en nuestro siglo (el XXI) empleándose en trabajos donde hay peligro de corte, como para los buzos, las carnicerías y las pescaderías. La evolución de la cota de malla en esos más de 2000 años de existencia es evidente, pero no se ve aplicada en las estadísticas de los manuales, ya que se debe renunciar a esa cantidad de detalles a favor de la sencillez, o simplemente por el espacio que se tiene para incluir cosas en el manual. Por ejemplo, una de las cosas que no suelen comentarse o siquiera conocer, es que la cota de malla suele ser usada encima de una armadura acolchada de lino prensado, llamada en la península ibérica durante la edad media gambax o gambesón, que sirve para amortiguar el impacto recibido del arma del oponente mientras que la armadura de malla evitar el corte. Esta combinación aparentemente tan simple fue durante siglos una de las mejores protecciones en combate. Ademas, el gambesón evitaba que las anillas de la cota se incrustaran directamente en la piel del combatiente, evitando marcas, molestias y otras dolencias solo por el uso.





De este modo nos encontramos que la cota de malla más simple es una “unidad” de 5 anillos entrelazados, que se unen a unas “unidades” de anillos de acero hasta formar trozos de malla más grandes en forma de “camiseta”. Esta camiseta o “cota” tiene diferentes tamaños. La imagen más común que tenemos cubre el torso, los brazos hasta la mitad y por debajo de la cintura hasta media muslo.





Esta mas o menos, seria la armadura celta original, pero más tarde, el ejército romano lo adaptó a la protección de sus tropas según la forma de combatir que empleaban las legiones, y se recortaron la protección de los brazos, y se reforzaron los hombros y pectorales. Esto no quiere decir que la armadura anterior no se usara, si no que los romanos la adaptaron a su ejercito, mientras los celtas y otros pueblos seguían usando la armadura sin modificar.





Durante distintos periodos de la edad media, la armadura volvió a alargar la protección de los brazos, incluso se alargó el faldón que protege el muslo hasta llegar a las rodillas. Para ello la cota de mallas o loriga de mallas tuvo que ser diseñada para que los caballeros que la usaban pudieran combatir a caballo, y para ello se abrieron unas brechas en las partes de abajo para permitirles montar a caballo, y más adelante, volvió a evolucionar para fabricar en su lugar pantalones de mallas que protegían las piernas. Durante ese mismo tiempo la infantería siguió usando cotas de malla con el faldón más corto, o sin las aberturas en la parte más baja.



La armadura no solo evolucionó mediante su diseño o alargando las diferentes partes del cuerpo, sino también en su fabricación, y en la mejora del material. Las anillas simples entrelazadas pasaron a fabricarse mediante el anillado doble, y más tarde remachando la unión entre anillas, que permite que la armadura resistiera mejor los golpes y evitara que se abriera con los impactos perforantes de las puntas de flecha.



Posteriormente, con la evolución de las armas que trataban de superar las sofisticadas armaduras cada vez más resistentes, se añadieron protecciones rígidas del tipo de escamas o brigantinas en el torso, grebas en las piernas, brazales en los extremidades superiores, después se comenzaron a usar placas de acero en su lugar, hasta evolucionar a los llamados arneses blancos o armaduras completas como las llamamos en los juegos de rol. Incluso esta armadura también evolucionó por su cuenta, al igual que las armaduras de escamas, la armadura brigantina, etc. Sería demasiado largo comentar aquí todas las diferentes evoluciones de todas las armaduras existentes, pero mi propósito no es dar a conocer todas estas evoluciones (de las que realmente, no he completado en la cota de malla pues hubo más), si no mostrar y dar a conocer que todos los tipos de armadura que aplicamos de forma genérica en los juegos de rol no son absolutas, si no una descripción increíblemente genérica y que no puede cubrir todas nuestras necesidades. Quiero hacer ver, que nuestros conocimientos sobre estos temas suele ser muy limitado, ya que es muy común escuchar a roleros sobre armas y armaduras medievales como si fueran verdaderos doctores en historia militar medieval, cuando apenas conocen o aplican o tienen en cuentan el concepto de la evolución, y el por qué de esta evolución. Es casi imposible aplicar verosimilitud con tablas de armas y armaduras genéricas que abarcan cientos de años de historia (aunque sea un mundo inventado), nombrando un solo tipo de armadura basándonos en su construcción, o sin saber cómo eran construidas, como eran usadas y contra qué daño eran efectivas. Para ello se necesitaría plantear periodos de juego muy concretos, y aún así, surgirían tablas de muchos tipos de armadura con ligeras diferencias entre ellas, y que es el motivo por el que se usan tipos de armaduras genéricos en lugar de desglosar sus diferentes clases.

Cuando nos involucramos en el proceso de crear un juego de rol, tenemos que tener en cuenta que para aplicar verosimilitud en los diversos aspectos tecnológicos, o el periodo temporal en el que se plantea la posibilidad de juego es muy determinado, o deberemos incluir gran cantidad de artículos para completar las tablas de equipo, que posiblemente harán que el juego se complique en exceso. Mucha de esa tecnología no será usada por los jugadores por que las diferencias entre ellas harán que busquen siempre la mejor por sus estadísticas, acostumbrados a encontrar todo tipo de artículos en las tiendas dentro de juego, como si fueran supermercados actuales. Por último, decir que este humilde servidor de sus lectores, tampoco es ningún experto en el tema, pero ha creído conveniente decir que aunque jugar a rol nos hace conocer muchas cosas, y leer sobre muchos temas diversos, no por ello debemos creemos superiores a aquellos que no leen o no leen sobre estos temas, pues hay mucha más cultura que conocer cómo se hacía una cota de malla, o los diferentes tipos de espada larga que se usaron en Europa en la edad media. La Historia es mucho más que espadas y armaduras. Es mucho más que fechas, nombres y lugares. Hay movimientos sociales, hay evolución tecnológica, hay cataclismos, movimientos religiosos, cambios en la mentalidad, fuertes creencias que nuestra forma de entender el mundo actual no nos permite comprender… y debemos ser humildes, pese a saber muchas cosas, pues nunca son suficientes.

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