Jornadas: objetivos y ¿para quien está dirigidas?

Hace unas semanas en una de las entradas de este blog alguien hizo cierto comentario con el que no estoy de acuerdo. No es que me moleste. En absoluto. Los que leéis este blog habéis podido observar como con frecuencia hay gente que no está de acuerdo con lo que escribo. Y eso está muy bien, porque en la variedad de opiniones se encuentra la oportunidad de enriquecerse. Pero esta respuesta me dejo inquieto y he sentido la necesidad de hablar sobre ello, de desarrollar mi punto de vista sobre ese tema.
Os dejo con la cita (sin intención de despotricar a nadie), ya una opinión merece al menos contemplar la intención de escucharla y meditarla, aunque después no estemos de acuerdo como es el caso.

Si las jornadas no se hacen para promocionar la afición, entonces sirven de poco, al final no dejan de ser unas macrokedadas  de X colegas.”

Creo que hablar del sentido de organizar orientar y realizar unas jornadas de rol (rol porque hablo de ello, pero pueden estar orientadas a cualquier otra temática, incluso no friki) puede ser muy interesante. Desde mi opinión, esta cita es bastante contundente y como he dicho no estoy de acuerdo. Es como si se limitase la función de unas jornadas a dar a conocer la afición entre aquellos que no la conocen. Vamos, como si solo se pudieran hacer jornadas de maquinaria agrícola para aquellos que no conocen la existencia de ese tipo de maquinaria o la función de las mismas, apartando a aquellos profesionales que usan ese tipo de maquinaria, o similares, por que ya las conocen.

Dar a conocer el rol puede ser uno de los motivos para organizar un evento, pero no el único.
El objetivo con el que se organizan unas jornadas difiere de muchas cosas: si lo organiza un club, un particular, o una empresa, si existen más jornadas en esa localidad, de la experiencia en la afición de los organizadores, etc.


Pero comencemos por el principio ¿Qué son unas jornadas de rol? (ocio alternativo o derivados).

Se podría decir que unas jornadas son un evento dedicado al tema que se trata en el mismo, donde hay diversas actividades para aquellos que asisten.

Las actividades, por supuesto, pueden diferir mucho de unas jornadas a otras. Unas jornadas de rol pueden consistir en partidas de rol sin más, aunque pueden incluir charlas, presentaciones, etc. Unas jornadas de wargames podrían incluir todo eso y torneos. Unas jornadas de pesca, podrían consistir en un concurso a ver quien pesca la pieza más grande y una comilona donde se crea fraternidad… por cierto, lo de las comidas fraternales mola, en el rol tambien. Por supuesto, tambien podría consistir en una macrokedadas donde se reúnen los colegas a disfrutar de la afición. Pero esta, es solo una de las múltiples posibilidades de actividades que realizar en unas jornadas.


¿A quien están dirigidas?

El asistente objetivo de un evento de este tipo varia mucho. Depende del tipo de actividades, del objetivo que se ha marcado la organización, del lugar, de la ambición al organizar, etc.

Unas jornadas pueden estar dirigidas a publico que no conoce la afición, como por ejemplo incluir actividades roleras en jornadas de instituto, o incluyendo actividades para niños que haga que conozcan desde tierna edad la afición. Pero como digo, esta es tan solo una de las posibilidades.

Unas jornadas más al uso atraerán a poco público novel. Y menos a aquellos que no conocen la afición, tan solo por el hecho que a este tipo de eventos suelen acercarse aquellos que están al tanto de su realización. Es decir, ya están dentro de la afición.
Esto quiere decir que el público objetivo podrían ser los propios aficionados. Los aficionados en general, o solo los de un tipo. Solo roleros, solo juegos de mesa, solo juegos de cartas, solo wargames, a mayores de cierta edad, a menores de tal edad, etc.

Esto no quiere decir que en uno u otro evento se cierre la entrada a otros tipos e asistentes, aunque si que serán mayoritarios. Por ejemplo, en unas jornadas al uso donde los principales asistentes son aficionados ya consolidados es probable que se acerquen otros asistentes engañados convencidos por amigos que ya conocen la afición. Conozco casos de gente que ha convencido a su fisioterapeuta a asistir a unas jornadas de rol sin tener ni idea de que era, gente que lleva a sus parejas, o quien le gusta este tipo de actividades pero a su grupo no y al final aparece un jugador rodeado de varios muggles que miran a los asistentes con desconfianza.


¿Para que sirven?

El objetivo de por qué realizar un evento en concreto es lo que indica si se ha conseguido lo que se quería, su utilidad, su éxito, y si han servido de algo o no.

El objetivo de unas jornadas podría ser promocionar la afición entre aquellos que no lo conocen. Para ello debería de haber actividades adecuadas para esa clase de público.

El objetivo podría ser promocionar ciertos productos entre aquellos que ya conocen la afición. Esto es igual de importante que lo anterior, por qué si no se conocen los nuevos productos estos no pueden ser comprados, y la industria no continúa.

Otro objetivo podría ser el acercamiento de la comunidad. Que entre gente nueva, y que se conozcan los productos es tan importante como que la comunidad cree vínculos. Cuando los jugadores y creadores de rol conviven en armonía las creaciones y la afición gana. Gana por el buen rollo  que mantiene sana la comunidad, y gana por qué de ahí pueden salir cosas muy interesantes. Posibles juegos, colaboraciones, amistad… y todos sabemos que en los lugares y comunidades donde uno se siente a gusto es donde la gente quiere ir, se anima a participar, a hacer montaña entre todos.

Una empresa podría tener el objetivo de hacer dinero. Si se reúnen gran cantidad de aficionados, se realizan presentaciones de juegos, demostraciones, torneos, etc. la comunidad participa y si a esto lo acompañas con una tienda con un surtido variado y abundante de productos, es más que probable que haga caja.

Es decir, los motivos, objetivos, a quien están dirigidas, etc. es muy relativo, pero el éxito de las jornadas no se deberá únicamente a cumplir uno de estos objetivos específicamente, si no a lo que la organización se haya marcado.
En muchas ocasiones ni siquiera el número dirá si ha sido un éxito o no (aunque es un referente si el número de asistentes crece año tras año)

Por supuesto, esto está escrito desde el punto de vista del organizador. Como asistentes tenemos otros objetivos. Podemos asistir simplemente para divertirnos, o para conocer gente (muchos conocemos casos de mesas de juego surgidas de jornadas ¡incluso matrimonios!), para conocer las novedades o probar ese juego al que tenemos tantas ganas.


En pocas palabras y para terminar ya. Unas jornadas  puede ser lo que queramos que sean. Una reunión de gente con un fin determinado por la organización. El fin marcará su objetivo, y con su objetivo su éxito y si habrán servido de algo para que la comunidad crezca.

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