Bribón: un arquetipo para D&D 5ª edición

Es frecuente que cuando pensamos en un personaje con la clase de Pícaro de Dungeons & Dragons (y de cualquier otro juego) nos hagamos a la idea de un personaje ágil, con pericia en el sigilo, hábiles manos que pueden robar el contenido de cualquier bolsillo y rápido de lengua para contar cualquier mentira que excuse sus actos. Pero sobre todo, lo que caracteriza a un pícaro desde hace ya tantas ediciones, es su habilidad para causar grandes cantidades de daño cuando el enemigo no ha bajado la guardia. Antes llamado apuñalar por la espalda y desde tercera edición, con el cambio de rol de esta clase de personaje, ataque furtivo. Aunque técnicamente es lo mismo la mecánica para aumentar el daño infligido es diferente acorde con el cambio de sistema de reglas.

El pícaro ha dejado de ser un ladrón. Bueno, más o menos. Puede seguir siendo un ladrón. Normalmente es alguien que está fuera de la ley o al menos baila en la linea que separa legalidad y delito pero no tiene porque ser un delincuente, un ratero, cortabolsas, etc. y esta clase es comúnmente usada para crear a ciertos nobles, burócratas, mercaderes y políticos. Muy lejos de la realidad no está dirigido en algunos casos.


Desde tercera edición las funciones de los pícaros y los bardos se han unido en cierta forma. Un bardo es un hombre para todo, más o menos. Normalmente tiene ese aire pícaro y furtivo que tambien poseen los personajes de clase Pícaro, pero mientras este está orientado a hacer daño y el acecho, el bardo está orientado al don de palabra y la magia.
Existen arquetipos y variantes del pícaro que usan magia o son más hábiles con la palabra, pero en general esta división se mantiene como norma genérica.

Es por ello que pensando en un pícaro que haga honor a su nombre he creado un arquetipo de personaje para representar a charlatanes, timadores, informadores, etc. que pueblan los mundos de D&D. Un personaje más orientado a la palabra apoyado con la versatilidad de las pericias del charlatan pero sin la constante presencia del laud de los bardos. 

He llamado a esta clase Bribón por que creo que representa bien lo que he expresado. No tiene porque ser un ladrón, ni un asesino, es alguien que es hábil en las habilidades de comunicación y encuentra sus momentos para brillar en partida cuando hay que conseguir información, un favor, o encontrar ese objeto necesario para realizar el plan maestro de los personajes.

Espero que os guste y, si veis alguna manera de mejorarlo, solo tenéis que dejarlo en los comentarios del blog.
Sobre todo, espero que os sea útil y lo llevéis a la mesa.

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