Hemos jugado a Pequeños Detective de Monstruos

Pequeños Detectives de Monstruos es un manual editado por Nosolorol en 2014 orientado para que los más pequeños de la casa puedan iniciarse en el mundo de los juegos de rol. Si bien todos los juegos de rol están pensados para divertirse, este concretamente aporta mecánicas para que aquellos niños pequeños que tengan miedos infantiles puedan superarlos. Es decir, los típicos miedos del monstruo de debajo de la cama, el monstruo del armario, miedo a la oscuridad, etc. Sin embargo la mecánica y premisa que ofrece el manual sirve para que los niños pequeños pasen simplemente un buen rato sin otro propósito.

Pequeños Detectives de Monstruos (a partir de ahora PDM) es obra de Álvaro Corcín y Patricia de Blas, que además de la creación del sistema y escritura del manual han elaborado la ilustración del mismo.


El libro tiene menos de 100 páginas, su lenguaje es sencillo para que los niños no tengan dificultad al leerlo, la ilustración y maquetación es apropiada para los más pequeños, y las mecánicas son muy, muy sencillas.
A pesar de la sencillez de las reglas, me comentaba con mi colega Diego que es posible que sean “complicadas” para niños de tres a seis años.
El sistema consiste en lanzar tres D6 y escoger el dado del medio. La dificultad media es 4, si es difícil 6 y fácil 2. Además, si los detectives están asustados o un monstruo les ha mordido escogen el dado más bajo, mientras que si usan la herramienta adecuada escogen el dado mas alto. Las mecánicas de juego acompañan a la resolución de tiradas, pero, me pregunto si para niños tan pequeños lanzar un solo dado a 4+ no seria suficiente… quizás con dados bonificados por ayudas o algo así. A pesar de este pensamiento, el sistema funciona y como los niños nunca juegan solos, sino acompañados de un detective veterano (un adulto) nunca hay problemas.

La presentación de los monstruos no puede ser más sencilla. El dibujo del monstruo (tirando a simpático) de una forma que el niño pueda identificarlo (como si lo hubiera dibujado él, más o menos), una lista de cosas que le gusta y otra de cosas que no le gusta. Un dibujo de su huella. Y ya… con esto tenemos una criatura (chúpate esa D&D).

Las herramientas que los detectives pueden usar tambien son descritas de forma simple. Básicamente consiste en un dibujo y su descripción, donde se explica que hacen en partida.
Hay herramientas “simples” y “avanzadas”. No viene explicado así en el manual pero, hay unas herramientas que los detectives pueden llevar al inicio de la aventura (cada detective una herramienta) como el localizador, la red atrapamonstruos,  la lupa, los caramelos antiarrugas, etc. y después están las herramientas que tienen coste, como la detectivelinterna, el espefoco, etc. estas segundas herramientas solo se pueden conseguir mediante puntos estrella. ¿Y que son los puntos estrella?
Cuando un detective completa una misión se le concede una estrella. Cuando tiene suficientes estrellas puede intercambiarlas por una herramienta. Son como una especie de PX, pero de esta forma, el niño sabe que valen para algo y no solo para añadir un +1 a una tirada que a él no le va a decir nada.
Además de las estrellas, los detectives pueden recibir medallas por trabajar en equipo, ser muy valerosos o por tener buenas ideas.

La premisa del juego es que los jugadores (incluyendo al director de juego), pertenecen a una agencia de detectives (La agencia) que se dedican a solucionar problemas con monstruos. Los monstruos mas que malos son traviesos. Esconden cosas, desordenan la habitación, muerden la ropa, etc. y los detectives, liderados por un detective veterano (el DJ) reciben una notificación con una petición de ayuda por parte de alguien, normalmente conocido.
En principio, las partidas parten todas de la misma base. Petición de ayuda a la agencia, investigación de los detectives, identificar al monstruo y la interacción con él, que consiste en capturarlo en un bote mágico, ayudarlo o encontrar una cosa que el monstruo a escondido.

Me gusta mucho como introducen a los niños en el papel de detective. Las explicaciones breves pero suficientes de la agencia, el porqué deben inventarse un nombre (para que los monstruos no descubran su verdadera identidad y los persigan hasta casa), el uso de herramientas que ayuda a que el niño se enfrente a los desafíos e interaccione con algo más que con las palabras (y sin dados), etc.
PDM presenta tres formas de juego, en mesa como es habitual en los juegos de rol, en una casa o en el exterior. La forma escogida condiciona la forma de jugar la partida.

Jugar a rol en mesa ya sabemos como funciona, pero, debemos recordar que los jugadores son niños y que sobre todo los más pequeños es difícil que aguanten mucho tiempo sentados tranquilos en la mesa.
Para jugar de esta forma, se dibuja una casa, se presenta la petición de ayuda, y los detectives buscan las pistas que hay por la casa hasta resolver el problema.

Jugar por la casa es parecido a jugar a rol en vivo pero de una forma más controlada. Las pistas se reparten en la casa y el detective veterano y los detectives novatos deben buscar esas pistas para encontrar al monstruo.
Esta forma de juego me gusta más para aquellos jugadores más pequeños ya que al estar en movimiento es más sencillo que presten atención, las partidas se pueden alargar un poco más, las herramientas cobran más importancia ya que se deben interactuar con ellas constantemente y por ultimo, son ellos mismos los que están viviendo la aventura, no están contando un cuento. Que mola, que sí, pero que hacer las cosas por si mismo mola más. O así lo creo yo.
Para esta forma de juego yo no usaría los dados. En mi opinión dejaría a los niños aportaran ideas para buscar las pistas y al monstruo, resolviendo los conflictos mediante decisiones o la propia interacción con el medio. Por supuesto, el detective veterano debe hablar por los monstruos de alguna forma para ello. Al menos es así como lo hice yo cuando jugué con mi hijo y fue muy bien. Demasiado creo.
El uso de las herramientas, la narración de las cosas de casa, etc. es vital para que el niño se meta en partida, cosa que es mucho más sencillo de lo que puede parecer en un principio.

Jugar en el exterior es como jugar en casa pero se supone que es más peligroso. Bueno, si hablamos de la realidad la casa es un entorno más controlado por lo que si, es más seguro, pero además, el manual dice que los monstruos de jardín son más peligrosos… habrá que tener cuidado.

He jugado una vez con mi hijo y lo llevé a otra partida organizada en la zaragozana tienda Doctor Ocio.
Cuando jugué yo con el lo hicimos por la casa y para ser su primera vez y su limitación lingüística lo hizo muy bien.
Me sigue sorprendiendo la capacidad de los niños de creerse todo lo que los adultos contamos. Hasta tal punto que, cuando tras averiguar que monstruo hacia travesuras en casa (el monstruo de los relojes) y preparamos un plan para atraparlo, mi hijo salió corriendo asustado de debajo de la mesa cuando con un peluche hacia la aparición por una puerta simulando al monstruo (acompañado de unos gruñidos). Fue muy divertido.
Después hubo que improvisar y buscar de nuevo al monstruo que nos había quitado el cebo (un reloj).

Foto prestada desde http://www.padresfrikis.com/
La segunda partida que jugó (y que yo presencié) fue en mesa. La verdad es que me sorprendió que aguantara casi una hora de partida casi sin moverse. Tambien me sorprendió que  interactuara bastante con los otros niños y el detective veterano, aunque no siempre se le entendiera debido a su pronunciación. Pero me emocioné al ver como lo intentaba. Fue como verlo por un agujerito en clase rodeado de sus compañeros sin que él supiera que estaba.
La verdad es que el detective veterano (padre de familia con su hijo jugando en la mesa) lo hizo genial, y se ganó a los niños enseguida. Podéis encontrar la reseña de esa partida en micabezafriki o en padresfrikis.
Supo como manejar a los niños a pesar de la diferencia de edad (había tres niños de tres años, un niño de 4 años y dos de cinco). Puede parecer que no es mucho, pero era un salto abismal en la corrección del lenguaje que un niño de uno o dos años mayor puede tener. Dentro de dos años, Maggisa allá voy…


Y aquí termino con PDM. Un juego que llegó a mis manos sin esperarlo para mi cumpleaños y que ya he podido sacarle partido. Más incluso de lo que creía y mucho más pronto. Espero que sea el principio de una larga saga de aventuras…

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