Juegos de rol y jueguetes para niños

Se acerca navidad y el que más y el que menos ya ha escrito su carta a los reyes magos. A ciertas edades, en forma de esos autoregalos que nos hacemos o que encargamos a nuestra media naranja que no sabe que regalarnos por que los roleros somos muy complicados. ¿?.
A edades más tiernas la lista se llena de toda clase de deseos. Bicicletas, consolas, videojuegos, coches, muñecas, espadas, naves espaciales… da igual si el niño sabe escribir o no, la carta se hace igual. Crea más ilusión a los padres que de los niños en muchas ocasiones (cuando los niños son infantes sobre todo), para que vamos a negarlo. Y los padres roleros, como no, aprovechamos para cotillear que productos de la afición que podrían servir para jugar con nuestros hijos. Miniaturas, manuales, merchandisig, dados…

Ante toda la vorágine de consumismo que rodea a la campaña navideña desde finales de Octubre (what?), escucho todo tipo de conversaciones de los padres que asisten a recoger o a llevar a los compañeros de clase de mi hijo mayor, o de los padres de los niños de clases superiores.
En general la oferta de productos escogidos para regalar durante estas fechas (y seguramente otras), se enfoca a juguetes en los que en niños pueda entretenerse solo. Da igual que el regalo sea educativo o no. No quiero plantear eso en este artículo.
Esta muy bien que los niños se entretengan solos con sus juguetes. Aprenden a desarrollar su imaginación y dan tiempo a sus padres para realizar las tareas del hogar o descansar. Nunca viene mal esos momentos que los niños te dejan libre y hay que aprovecharlos.

Un poco en oposición a estos juguetes y regalos, se encuentran los manuales de rol enfocados para niños. Resulta que al contrario que con los juguetes habituales en los que el niño juega solo, en los juegos de rol es imposible hacer eso. Para jugar a rol se necesitan más personas y el padre emplea su tiempo con ilusión en jugar con sus hijos en lugar de dejarlos a su aire. Además, estos manuales no suelen regalarse al niño, sino que suelen ser regalados a los padres para que jueguen con los niños, o bien los compramos directamente sin buscar ninguna escusa.
No quiero elevar a los altares a los padres roleros (o aficionados a los juegos de mesa y miniaturas en general) como ejemplos a seguir en el cuidado de los hijos. Lejos de esta intención, me gustaría resaltar la diferencia entre el empleo de los juguetes habituales y los manuales de rol enfocados a niños, resaltando que para jugar a rol el padre debe jugar con sus hijos mientras que con otros juguetes estos pueden hacerlo solos.
Jugar con los niños refuerza el vinculo padre (madre)-hijo/a que muchos no pudieron tener a esas edades porque sus padres venían cansados de trabajar o no tenían tiempo para ello.
Es posible que con el tiempo, cuando los niños crezcan y se conviertan en adolescentes ese vínculo se haga más débil, pero siempre será más fuerte que si ese vínculo no se ha forjado de alguna manera cuando los hijos son pequeños.


Creo que algo que es poco nombrado entre las virtudes de los manuales de rol enfocados para niños es precisamente la creación de este vínculo. Ese tiempo que padres e hijos pasan juntos que de otra manera es posible que no se realizara. Por supuesto hay padres que juegan con sus hijos sin juegos de rol, y tambien existen otra clase de juegos en los que se necesitan más personas para poder emplearlos. Pero aunque sea solo por curiosidad, echad un vistazo a un catalogo cualquiera de juguetes y decidme que encontráis.

Por otro lado, a pesar de la falta de tiempo de la que los padres estamos siempre quejándonos, cuando compramos este tipo de juegos para niños sabemos que necesitamos tiempo para disfrutar de los mismos. Sin embargo parece no importarnos. Quizás sea la ilusión, quizás la emoción de pasar tiempo con nuestros retoños… no lo se, pero parece contradictorio. Nos falta tiempo y compramos cosas para pasar más tiempo con nuestros hijos quitándonos más tiempo del poco que tenemos. Y no solo es el tiempo del juego en si, sino que hay que sumar los preparativos para disfrutar de esa partida. Igual no se emplea el mismo tiempo que en preparar una partida al uso con adultos, pero es tiempo que hay que tener en cuenta.


En ocasiones olvidamos que los adultos debemos jugar con nuestros hijos. Jugar es su manera de aprender cuando son muy pequeños y los ayuda a desarrollarse como personas con el paso del tiempo. Que el adulto permanezca a su lado ayuda a guiarlos en cosas que ellos no saben, siempre y cuando el adulto los deje pensar por si solos, ayudando y no sustituyendo sus decisiones. Se puede hacer de muchas maneras, con mucha clase de juegos, sea con juguetes o no. Sin embargo con el rol esa interacción, empleo de tiempo y aprendizaje es condición obligada.

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