¿Se puede crear sin conexión a internet?

El otro día hablaba de rol mientras tomaba un café con Jorge Mir, miembro del grupo creativo zaragozano Jalf Daltonics. En la conversación tratamos diversos temas roleros, y cuando opinábamos sobre las nuevas novedades del mercado y las grandes facilidades que hay hoy en día de publicar contenido, hubo un momento en el que la conversación derivó sobre el material que creábamos los aficionados en los años 90. Cuando la era de Internet no había comenzado

Porque roleros y creativos había entonces igual que hoy, pero la cantidad de material patrio que se conoce no se puede igualar a lo que se publica y conoce hoy en día.
Entre los ejemplos que comenté a Jorge estuvo el de un juego de formularios creado por mi colega Herny, del que ya he hablado en otras ocasiones, que incluía un mapa formado por 64 folios aproximadamente increíblemente detallado. Detalló y creó todo lo posible en ese mundo. Reinos, imperios, ciudades, religiones, climatología, costumbres, elementos geográficos, fauna, flora… tan detallado estaba que, como buen rolero que era (o es… ya no se), iniciamos partidas de rol en un pedazo de ese mundo.
Son de esas creaciones que recuerdan a los trabajos de garaje estadounidenses al estilo de Reinos Olvidados de Ed Greenwood.
Recuerdo que ya en aquella época intentamos que se diera a conocer, pero el creador tiene una letra horriblemente mala que nos obligaba a tirar por traducir textos por cada palabra… de modo que se hizo imposible la “transliteración”. Aparte de eso, no teníamos la más remota idea de cómo se podía publicar un juego, ni conocíamos quien nos pudiera aconsejar.

Pensando en trabajos como ese y comparándolo con las posibilidades que tenemos hoy en día para crear rol, me pregunto como diablos podían hacerlo sin conexión a internet, con esa facilidad de acceso a información que tenemos gracias a la red. Pero el caso es que se hacía. Ahí tenemos el ejemplo de Aquelarre, la revista Líder y otras publicaciones de aquella época.


Yo mismo no empecé a sentirme seguro de escribir algo y presentarlo ante la comunidad rolera hasta muchos años después cuando hablé con otros jugadores y creativos por la red. Internet, esa herramienta que tantas alas y posibilidades nos ha ofrecido.
En los 90 los libros de rol eran como la Wikipedia. Podías encontrar cantidad de información que nadie conocía y eso hacia que nos trataran como unos sabelotodo. Eran como ese espacio de conocimiento en el que podíamos consultar casi cualquier cosa. Vikingos, viajes por el espacio, armamento, historia… y ese material fue creado por gente que tampoco tenia acceso a Internet… menuda tarea titánica que realizaron.
Las publicaciones de hoy en día es posible que puedan mejorar a las de aquella época, algunas tampoco, pero el merito de haber creado aquello en aquel entonces es tremendo.

La cuestión es que algunos de nosotros actualmente nos encontraríamos perdidos sin Internet. Que queremos hacer un mapa y no sabemos cómo, tiramos de google y buscamos mapas de Eneko Menika o Guillaume Tavernier, para inspirarnos o fijarnos en su técnica.
Que no sabemos como aplicar una regla o si es adecuada para la aventura que estamos creando, le enviamos un mensaje al autor del juego, o en un foro o comunidad de ese juego.
Que no tenemos ni idea de cómo publicar algo como una revista digital o formato físico, hay montones de gente que sabe como va el tema y que incluso hace tutoriales para aquellos que se acercan por primera vez a esas lides.
Nombres de personajes o lugares, cronología de entornos de campaña, dudas de sistema, información relevante a la aventura o juego que estamos creando… todo se puede encontrar en la red. Al menos para quien sepa buscarlo y conozca a la gente adecuada.

Recordando el pasado todo resulta más fácil hoy en día. No hecho de menos esos días ni las posibilidades de aquella época. Fueron buenos tiempos no lo dudo, pero para mi, no son más que el camino necesario para llegar hasta donde he llegado, que hablando en términos roleros no es gran cosa. Se puede decir que ni me he presentado a la línea de salida. Pero entenderán sus mercedes lo que quiero decir, que todo lo que se, expreso y muestro en este blog y otros lugares es gracias a lo que he vivido, incluso sin tener acceso a Internet durante muchos, muchos años.

Y es que para crear rol no es necesario tener conexión a Internet. El trabajo de creativo tenemos que realizarlo de igual forma, la imaginación sigue siendo igual de necesaria, toda la información a la que se puede acceder se encuentra en otros lugares, libros, personas… pero sin duda, Internet lo hace todo más fácil. Tan sencillo como tener acceso a toda esa información con unos pocos clic.


Algunos dicen que la edad de oro transcurrió durante los inicios del rol en España, cuando se publicaban juegos con tiradas de cuarenta y cincuenta mil ejemplares, pero creo que eso no es nada con todo lo que tenemos al alcance gracias a la conexión de Internet.

Entradas populares