Inspiración en la vida real: trabajar en un centro comercial

Como algunos sabéis trabajo en un centro comercial. Un lugar lleno de contrastes y experiencias diarias donde uno ve todo lo bueno y lo malo de las personas. Y más en épocas navideñas como estamos actualmente.
Las experiencias en la vida real son sin duda un gran aporte para nuestra creatividad cuando queremos crear partidas de rol y la descripción de escenas.

Por ello he creído interesante mostrar al público alguna de las situaciones en las que me he encontrado de hace un mes a esta fecha que espero os resulten interesantes para aplicar en juego. Alguna podría servir como idea para aventuras, otras para usar como comportamiento de PNJ o establecer una situación complicada e inesperada cuando los PJ intenten realizar algún plan aparentemente sencillo.

Los centros comerciales son enormes, tienen cientos de puertas de las que el público no suele percatarse y accesos a zonas concretas del edificio.
En un lugar tan grande siempre hay algo roto, incluso en el día de su inauguración. Recuerdo comentarios de ex compañeros de trabajo que ahora se encuentran trabajando en otro centro comercial más grande (el segundo más grande de Europa) que en el día de la inauguración las puertas automáticas no funcionaban y tuvieron que arreglarlas o apañarlas de cualquier manera antes de que el alcalde llegara para inaugurar… imaginaos como se encuentra uno de estos lugares cuando han pasado 20 años…


La crisis tambien golpea con fuerza y dificulta las tareas cotidianas de los trabajadores en estos lugares. Recortes de personal, aseos cerrados y luces apagadas para minimizar el consumo…

En los días de navidad la gente acude a los centros comerciales en manada atraídos por las luces y la campaña de consumo que las tiendas realizan en estas fechas. Pero los recortes de personal, material, iluminación y prestaciones ofrecidas a los clientes permanecen.
En esto que me encontraba yo en el interior de unos aseos que solemos tener cerrados hasta la noche por ciertas circunstancias. Había terminado de reparar algunas cosas y había solicitado la presencia del personal de limpieza para que dejara limpio el lugar ante la suciedad que había producido en los trabajos.
Para que la señora de la limpieza pudiera entrar, pues no tiene llave, entreabrí una de las dos puertas de los aseos y coloqué una papelera delante del hueco abierto para que la gente viera que el lugar no se encontraba accesible. Pero parece que eso no fue suficiente.
Sentado en el banco del interior del pasillo de los aseos donde me encontraba esperando, tres personas aparecieron intentando entrar en menos de cinco minutos, el tiempo que el personal de limpieza tardó en llegar.

El primero fue un abuelete muy majete que cuando le explique que estaba cerrado se fue, el segundo en cuento me vio se fue por su propia iniciativa (igual solo estaba cotilleando), pero el tercero abre la puerta de par en par y pasa.
Cuando vi su acción le dije amablemente que estaban cerrados, pero el cliente, en lugar de retroceder se encaró a mí que me encontraba sentado en el banco. La verdad es que no dije mucho más, me levanté del banco y me puse muy cerca de él explicándole que por favor se marchara. Cuando vio que le sacaba una cabeza pareció pensárselo dos veces.
De ninguna manera iba a comenzar una pelea con él jugándome mi puesto de trabajo, pero, en ocasiones parece que hay alguna gente que solo quiere tener razón hasta que de alguna manera sienten miedo.

Hace tiempo ya me pasó algo similar, cuando estaba desatascando unos urinarios y apareció un oscuro sudamericano (no se de que país) enorme, e hipermusculado. El tipo me debió de entender mal o algo y se encaró a mi buscando gresca, a lo que le respondí que si el buscaba pelea yo buscaba ayuda y señalé el walkie talkie mediante el cual me comunico con seguridad. Eso pareció convencerle mejor que las buenas formas.
Estos ejemplos reales de naturaleza humana, pueden servir bastante bien si los personajes se encuentran en lugares similares tratando de hacer algo de forma inadvertida, cuando hay mucha gente. El individuo por norma suele respetar las normas, pero entre la masa de gente siempre hay alguien que tata de salirse con la suya y por supuesto, pretenden tener toda la razón.
¿Os imagináis a dos personajes que intenten colocar un aparato de espionaje o una bomba en un lugar público y el pesado de turno trate de pasar justo por el lugar donde se encuentran los personajes simplemente porque esta abierto? Lo veo…

Hablando de bombas, en estas navidades he pasado algo de miedo. Llamadme paranoico pero lo que no había hecho en años lo estoy haciendo ahora. Veo elementos sospechosos a diario y no es para menos con los sucesos de Niza, Berlín...
Imaginad que voy por el parking haciendo una ronda y veo cuatro formas del tamaño de la palma de la mano de color negro unidas entre si por cables y que emiten parpadeos de luz roja… demasiado típico lo sé… pero ni me acerqué, llamé a los compañeros de seguridad y yo a varios metros. Por si acaso. Al final resultaron ser unas alarmas de algo sustraído de las cuales se deshicieron en cualquier lado.


No es la única experiencia de este tipo, por suerte ninguna real.
Imaginad que vais por la planta alta de un centro comercial con varios pisos de altura y en un rincón, oculto, veis a un musulmán rezando, así, como si nada… puede parecer racista o lo que sea, pero ante la alarma en la que estamos los centros abiertos al publico eso no parece normal. De hecho, ha sido el único caso que he visto en todos los años que llevo trabajando aquí y no me parece apropiado. Hay lugares adecuados para ello.
Aviso a los compañeros de seguridad y mientras vienen veo al sospechoso que recoge sus pertenencias y se dirige hasta una barandilla desde donde se pueden ver a los reyes magos con la enorme fila con decenas de niños y padres. El tipo se apoya en la barandilla, saca el móvil y comienza a grabar o hacer fotos sonriendo a lo que sucede debajo…
Veo a mi compañera, la de seguridad y me dice que la situación se escapa de lo normal.
Pero no se acaba aquí. El tipo baja por la rampa, se dirige al lugar donde están los reyes en el cual hay algunos asientos enfrentados muy cerca del gentío. Allí se encuentra con otro tipo de aspecto musulmán al que le entrega su Smartphone y el nuevo sospechoso le hace fotos cogiendo toda la panorámica de los reyes, niños, padres… el lugar perfecto para hacer PUM con cientos de personas.

Y es que es así de sencillo, vas, pasas disimuladamente entre el gentío de las compras navideñas, y observas y planeas cualquier fechoría. Por supuesto hay cámaras, hay seguridad… pero nunca se recoge todo lo que sucede en lugares tan grandes como estos.
Al final los sospechosos hicieron compra en el supermercado y al marcharse no pasó nada, ni al día siguiente, ni al otro. Pero en los días cercanos a aquel suceso os puedo asegurar que traté de pasar lo menos posible por la zona de los reyes magos. Por si acaso.
Imaginad si en lugar de musulmanes se trata de hombres blancos, con traje y no realizan ninguna acción sospechosa como ponerse a rezar abiertamente ¿Quien se hubiera percatado de sus intenciones?
Y así de sencillo es describir como se prepara un plan en una partida de rol. En ocasiones, la realidad supera a la ficción de lo sencillo que es cometer ciertas cosas.

Los robos en esta época del año son cosa común, os podéis imaginar. La gente se lleva de todo, desde ropa hasta electrónica, CD, DVD…
La cosa suele suceder de forma pacifica, los cogen, los acompañan a un lugar adecuada hasta que viene la policía y de allí a tomar declaración… hasta que alguna da la nota, y en lugar de asumir la pillada y pagar una multa o lo que sea el delincuente golpea al vigilante en la cara derribándolo, la de limpieza que ve eso se acerca con dos ovarios y le parte la escoba en la cabeza al ladrón y agresor que se encara ante la muchacha y no le causa excesivo daño, porque el vigilante rápidamente se levanta y agarra por la espalda al agresor y entre dos compañeros lo detienen. A todo esto, la madre y novio/ hermana del delincuente gritando, golpeando con el bolso e insultando. No he oído semejante variedad de insultos hacia mucho tiempo. Lo más curioso, los detenidos pertenecían a una etnia minoritaria de este país, y tanto el vigilante como la compañera de limpieza son inmigrantes… el trato racista a los que los sometieron es vergonzoso.

Cuando todo estaba medio solucionado aparecí yo que tuve que lidiar con las dos mujeres familia del detenido y que curiosamente, parecieron agachar un poco la cabeza cuando me imponía sin levantar la voz ni hacer movimientos agresivos (válgame el señor). Cosa de la barba y la altura quiero suponer.
Una escena como esta, casi divertida de contar, puede servir para dar color a una escena aparentemente tranquila. Es una situación que se puede aplicar en cualquier lugar y ambientación y que puede ser usada por el DJ para crear caos o iniciar una escena o por los PJ como plan de distracción.

Y si el trato vejatorio del grupo anterior a mis compañeros os puede parecer mal tendríais que ver lo que sufren mis compañeras de limpieza.
Es sorprendente el trato machista y vejatorio que los hombres, en general, pero sobre todo ciertas etnias dan a las mujeres. En más de una ocasión, solo por el hecho de limpiar el lugar he odio insultos, amenazas… en cuanto aparecemos un hombre o alguien uniformado de seguridad los cobardes agresores suelen bajar la cabeza y hacer caso a las peticiones.

Con esto último termino. No se si alguien le servirá de ayuda para llenar de detalles las escenas de ficción en las partidas de rol. Espero que así sea, pero de cualquier forma, quería escribir estas vivencias como una forma de denuncia social ante las injusticias que veo diariamente y que no veo justas o de cómo en los lugares donde más cómodos y seguros nos sentimos, los trabajadores de esos lugares sentimos temor o vivimos a expensas de que un día ocurra algo.


Hay todo un mundo por cambiar y los juegos de rol son un buen lugar por donde empezar, si ayuda que nuestra realidad sea un poco mejor.

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