Sargantigre y gatoespino, nuevas criaturas para D&D quinta

Terry Brooks describe en las diversas obras de Shannara un montón de tópicos de la fantasía disfrazados en un mundo enigmático que nos muestra retazos conocidos de nuestro mundo. Las tierras que pisan los personajes de Shannara son pues nuestro propio mundo tras muchos cambios y un gran cataclismo que por una vez no termina en un mundo postapocaliptico típico, con sus luchas por los recursos naturales, sino que sufre una transformación debido a la magia, que da forma a un nuevo mundo de fantasía.

Por supuesto que en la obra de Terry Brooks encontramos muchas cosas diferentes y aprovechables para juego, como ese “precio” de la magia del que he hablado otras veces y que como en otras obras de fantasía parte de los elfos.
Los elfos pues son bastante parecidos a los que aparecen en otras obras de fantasía. Longevos, hermosos, arrogantes y comprometidos por la causa (la suya normalmente, claro). También parten en un momento dado (en masa y no poco a poco) hacia un lugar donde los hombres y otras razas no pueden alcanzar.
La magia es poderosa y la magia élfica, como consecuencia de la experiencia cumulada en su uso, mucho más. Pero sigue teniendo un precio, un precio que los elfos saben que tienen que pagar y que debido a su arrogancia (una vez más), vuelven a rebasar sus límites causando un daño mayor para su raza (y para los demás) del que pretendían protegerse.

Uno de los usos que dan a esta magia es la fusión de diferentes especies animales para crear sirvientes dedicados a trabajos específicos. Al final, algunos de estos sirvientes se rebelan contra la mano de su creador provocando más mal que bien, pero tendréis que leeros la tetralogía final de Los vastagos Shannara para saber qué pasa. No esperéis encontrar una obra maestra de la literatura, pero no está mal. Lectura de palomitas como dicen por ahí.
Esta idea me gustó mucho cuando la vi, de forma que he decidido copiarla vilmente y darle vida en forma de criaturas para D&D quinta edición para que quien quiera pueda usarlas en juego.


En las novelas hablan de varias de estas fusiones de especies. Muchas de ellas se enfrentan a algunos protagonistas durante la historia y otros parece que son aliados, como Stresa el gatoespino, mezcla de un gato y un erizo que ayuda a Wren Ohmsford a cumplir su cometido.
Basado en este personaje he creado a los gatoespino (sí, he fusilado el nombre ¿y qué?) con la idea que capté en las novelas para lo que debían de servir estas criaturas, pero evolucionando la idea hasta un tiempo en que sus creadores ya no existen y las criaturas ahora se sientes abandonadas y reniegan de los elfos.

Por otro lado también he creado al sargantigre, mezcla de tigre y lagarto, creado totalmente de forma original por mí.
Mientras que los gatoespino fueron creados para servir como vigías y espías, los sargantigre son los guardianes de los territorios élficos. Los gatoespino son los ojos y oídos en los territorios boscosos donde habitan sus señores élficos. Son independientes y autosuficientes, y cuando algo o alguien interrumpían en la paz del bosque ellos estaban ahí para verlo e informar de ello.
Los sargantigre por el contrario, son la primera línea de defensa contra pequeñas invasiones o males menores. Capaces de enfrentarse a amenazas significativas y trabajar en equipo contra desafíos mayores que con el tiempo se han establecido como guardianes de los antiguos territorios donde vivían los elfos, hasta el regreso de sus señores.

Tras muchos años de la ausencia de la presencia élfica, estas criaturas se han adaptado a la situación y colaboran para proteger los antiguos territorios élficos que ahora consideran como sus dominios.

Si os gusta la idea y creéis que pueden ser útiles en vuestras aventuras, podéis descargarlos aquí:

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