Viejos roleros o jugadores old school

Esta entrada surge de una serie de respuestas a un artículo anterior en el que compartía mi experiencia personal con las partidas de mazmorreo. A estas respuestas se unen un par de conversaciones con viejos roleros que tuve la misma semana de publicar la entrada que, aunque la conversación no fuera por la misma línea, si que me hizo recapacitar sobre el mismo tema.

Y es que no es lo mismo ser un viejo rolero que jugar con un estilo que se desarrolló en las décadas de los 80 o 90…
En realidad esa forma de jugar no es algo exclusivo de D&D o las partidas de mazmorreo en general. Si nos fijamos en diversas aventuras de juegos que no tienen nada que ver, encontramos indicios de esta forma de jugar, esa que llaman old school.
Ya hablé sobre este estilo de juego en un par de ocasiones. Un estilo duro donde los jugadores deben hacer acopio de su ingenio y capacidad de deducción para que sus personajes sobrevivan y resolver la aventura.
Puede que el juego con el que más se asocia la old school sea Dungeon & Dragons, pero como ya he dicho, no es exclusivo. Muchas aventuras de La llamada de Cthulhu, algunas de Mundo de tinieblas (normalmente las más mortales), muchas de Rolomaster/ El señor de los anillos, las del viejo Rune Quest… juegos que los aficionados dicen que están orientados a esa forma de juego y otros que no lo están tanto.

El caso es que desde hace bastante tiempo ha surgido una oleada en defensa y por la propagación de “la vieja escuela” y me resulta interesante, porque en algunas ocasiones, más que  defender un estilo de juego, lo que se ensalza son juegos y manuales de juego del siglo pasado…
Es como si algunos roleros de toda la vida, es decir, los viejos roleros a los que yo pertenezco por haber comenzado a jugar a principio de los 90 (los que jugaban ya de antes son primigenios roleros), sintieran nostalgia o quizás que son desplazados por las nuevas formas de jugar actuales, por los juegos modernos, por la llegada de la teoría rolera a rolero de a pie… o quizás simplemente sean modas que surgen, resucitan o vete tu a saber.

Y tampoco es que me extraña que alguien levante el estandarte en defensa de “los juegos de verdad” como Shadowrun, Rolemaster, Ars mágica, adD&D o La llamada de Cthulhu en oposición a FATE, Hitos, Lady Black Bird, Un céntimo por mis pensamientos, Fiasco y tantos otros cuyas mecánicas o premisa de juego altera la definición de lo que algunos viejos jugadores de rol tenían grabadas en piedra.
Quizás os pueda parecer una tontería, pero lo he visto, lo he escuchado y lo he sentido…
Es muy posible que en la red esta sensación no se perciba. Quizás si… pero tras un par de conversaciones con viejos camaradas de la vieja guardia de Zaragoza  he sentido que una parte de los jugadores de antaño no aceptan los nuevos tiempos. No aceptan la evolución. Y bueno, que cada uno juegue a lo que quiera, está claro. Pero el mundo y el rol seguirán evolucionando, seguirán cambiando y se seguirá jugando, de una forma u otra, a unos juegos u a otros.

Ya no es que no les gusten los juegos modernos, es que reniegan de ellos. Ni siquiera les dan una oportunidad, encerrados en sus recuerdos o experiencias donde se sienten más cómodos. Eso que ellos conocen como rol, y que a pesar de su visión retrograda, ha cambiado y ahora forma parte de la misma afición.
Me ha ocurrido que mientras explicaba brevemente juegos como Dungeon World o Hitos, mecánicas como los aspectos o nombrar muy por encima teorías de las que se pueden leer en la red, el receptor del mensaje negaba directamente con la cabeza con una sonrisa de superioridad, como si únicamente su visión de jugar a rol fuera la correcta, sin darse cuenta que en los 20 años en los que ellos estaban encerrados en sus parroquias, el mundo ha cambiado.

Por supuesto que comprendo que haya gente a la que no le guste los juegos de las nuevas horneadas publicadas. Gustos hay para todos actualmente. Lo que no entiendo es esa negación a lo nuevo, a la evolución, ya que los viejos juegos y los nuevos juegos están destinados a coexistir en dirección a un futuro incierto donde a saber que se jugará dentro de unos años.

Los nuevos juegos surgen de la experiencia conseguida de jugar a los viejos juegos. De la exposición de las ideas que los viejos roleros comparten. Y de la unión de las nuevas experiencias y los nuevos y viejos juegos, surgirán las juegos del futuro… ¿tambien renegaremos de ellos? 

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