Taladas, ese gran desconocido

Hace muchos años, en la época en la que Dungeons & Dragons se publicaba bajo el sello de TSR, la Dragonlance era un entorno de juego que lo petaba. Muchos recuerdan con nostalgia las aventuras de Caramon, Raistlin, Tanis, Laurana, Tas, Flint, Riverwind, Goldmoon y por supuesto a Sturm junto a las poderosas dragonlances, los draconianos, los molestos kender, los torpes gnomos con sus inventos locos, los enanos Gully, las torres de alta hechicería y sus magos con túnicas de colores, a los caballeros de Solamnia y otros detalles que hacían de ese entorno y novelas en esa época, un lugar diferente donde jugar aventuras.
Con el tiempo Reinos Olvidados, Dark Sun, Ravenloft y otros escenarios de juego comenzaron a eclipsar el brillo de las Dragonlance enviando al olvido este escenario de campaña. Bueno, en realidad, actualmente se sabe tanto como de Dark Sun, de Planescape, Spellhammer y otros tantos…  ¿Dónde quedó Falcongris cuyo escenario de campaña sirvió de base en los manuales de D&D3.0?

El caso es que con el tiempo Dragonlance, Krynn, Ansalon y todo lo relacionado con ello ha caído en el olvido. Hay quien tacha a las novelas de contener topicazos hasta la saciedad, de que sus personajes son unos mindundis buenos para nada, que las trilogías originales no son más que una copia barata de El señor de los anillos, que sus ilustraciones son sexistas, que la acción de las aventuras cae en un segundo plano ante las aflicciones sentimentales de los personajes, como esa testarudez de hacer las cosas siguiendo su código de Sturm, los achaques depresivos de Tanis por ser semielfo, la actitud enamoradiza adolescente de Laurana… parece que tan solo Raislint se salva de todo ello porque a pesar de ser el malote de turno, tiene el papel de macarra entre los compañeros de la lanza. Y bueno, Tas, que se hace querer por todos hasta que muere en la continuación de las novelas de la forma menos esperada.

Bajo el nombre de Dragonlance se sacaron muchas aventuras y suplementos que en realidad, se podrían haber sacado para cualquier otro escenario de campaña. Hasta una aventura con drows (que ya estaban de moda).
Pero Dragonlance es mucho más que “otro mundo de fantasía heroica”.


Por eso es posible que pocos recuerden Taladas, el continente perdido. Bajo el nombre de Tiempo de dragón, TSR nos presentó una caja de escenario de campaña con una ilustración muy diferente a la que podíamos encontrar en el vademécum de campaña básico de la Dragonlance y un contenido muy diferente. Tan diferente que se puede decir que no pertenece a la Dragonlance. ¿Por qué digo esto?

·         No hay kender
·         No hay enanos gully
·         Los gnomos tienen éxito el crear inventos
·         No hay caballeros de Solamnia
·         No hay torres de hechicería
·         No hay draconianos
·         No hay dragonlances

·     Algunos dioses siguen ofreciendo conjuros a sus mas fieles devotos…
En su lugar encontramos un continente que no ha jugado ningún papel en la guerra de la lanza, de hecho, no ha sabido nada de ella preocupados de sus propios problemas, como el enorme meteorito que cayó en medio del continente creando un enorme lago de lava. A su alrededor  encontramos una república al estilo romano gobernada por minotauros, un reino medieval gobernado por sacerdotes nigromantes, extensas estepas donde salvajes elfos nómadas al estilo mongol recorren  sus llanuras y combaten entre si y contra cualquier forastero, un gran lago de lava donde clanes de gnomos sobreviven gracias a sus inventos… razas, pueblos, reinos y una historia totalmente diferente y sin ninguna relación a lo que estamos habituados cuando pensamos en Dragonlance.

En el interior de la caja “Tiempo de dragón” en la que nos presentaba el nuevo continente encontramos material sorprendente. Dos libros, el primero con 128 páginas es la guía de Taladas donde encontramos información relevante al continente, la religión, las razas, geografía y política, en el segundo libro encontramos la descripción de una docena de culturas, la descripción de las naciones del continente y las reglas adaptadas para esta “nueva ambientación”. Dos enormes mapas que forman el continente de Taladas y dos mapas adicionales donde encontramos grandes ciudades del continente. 24 laminas con ilustraciones a color por un lado y explicaciones de lo que aparece en las mismas por el otro lado, que nos ayudan a sumergirnos inmediatamente en ese nuevo mundo.

Imagen copiada del circulo de Zerom

He leído que en realidad todo este material no formaba parte de Dragonlance.  Ni quisiera estaba planeado publicarlo como tal, pero, el mundo estaba hecho, se había gastado mucho dinero en los diseños y tal y… Dragonlace estaba en auge, de modo que decidieron retocar un poco el trasfondo y algunas cosas y los vistieron como otra parte de Krynn que no se conocía. El resultado es un escenario de campaña fascinante que no tiene nada que ver con el original y que posiblemente no funcionó por eso mismo. Cuando la gente escucha o lee Dragonlance quiere y piensa en caballeros de Solamnia, Kenders y draconianos, no en minotauros republicanos esclavistas respaldados por legiones, que por muy chulos que sean, no son lo que tenían pensado.


De cualquier modo, Taladas sigue siendo un fascinante lugar donde vivir aventuras e intrigas y no estaría mal adaptar este material para quinta edición, para comprobar si es como el vino, que con el tiempo se hace mejor.

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