Fuego y electricidad

En algunos juegos de rol encontramos una clasificación mecánica del daño que se describe en la ficción. Algunos de estos juegos se limitan a especificar el daño causado por las armas físicas, pero otros juegos tambien incluyen en esa clasificación el daño elemental (y otras fuentes de daño) causado por fuentes naturales o a causa de hechizos.

En general esta clasificación de daño está creada para servir a la mecánica del juego y suele funcionar bien, pero desde hace tiempo creo que algunas de estas clasificaciones se encuentran obsoletas debido a la descripción o efectos mecánicos del tipo de daño clasificado, en especial el relativo al daño por fuego y por electricidad.

Todos sabemos que el fuego quema. Los diferentes materiales resultan afectados de diferente forma, la madera se consume y se ennegrece mientras que el cuerpo humano se enrojece, hincha, causa dolor, aparecen ampollas, etc.
Cuando más severa es la quemadura significa que o bien la superficie del cuerpo quemado es mayor o bien que el grosor quemado de la piel es mayor o bien ambas cosas.
La intensidad y severidad de los efectos del fuego pueden llegar a la carbonización de un cuerpo hasta convertirlo en cenizas, como ocurre con las incineraciones de los cadáveres.

Pero las quemaduras no son efectos creados únicamente por el fuego o el calor, la radiación y la electricidad, por ejemplo, tambien causan quemaduras.
La quemadura causada por el daño por fuego y la causada por el daño eléctrico son diferentes, aunque si la exposición a la corriente eléctrica es intensa, un cuerpo puede quedar carbonizado como si se hubiera expuesto al fuego.
Y en este punto es donde yo opino que la descripción del daño eléctrico se ha quedado obsoleto, porque si la clasificación se usa de forma descriptiva cada director de juego lo aplicará según sus conocimientos y no habrá problema, pero si la clasificación está unida a una mecánica está mecánica debería diferenciar entre que hace el daño por fuego y el eléctrico más allá de causar quemaduras.

El daño por fuego es sencillo a simple vista y se limita a lo descrito anteriormente, pero no así el daño causado por la electricidad.
El daño electivo afecta tanto a la zona que ha entrado en contacto con el arco eléctrico o la zona electrificada como a zonas interiores del cuerpo mediante un arco eléctrico que busca un camino hacia tierra. Esto implica que es posible encontrarnos con quemaduras en órganos internos.
El contacto con la electricidad tetaniza la zona afectada y posiblemente otras. La tetanización consiste en una contracción muscular que aplicado en juego, podría aplicarse en forma de negativos o desventajas en los sucesivos turnos.
Otro efecto que podemos sufrir a causa del daño eléctrico es la asfixia. El fuego produce humo que puede asfixiarnos, pero la asfixia no la causa el fuego, sino el humo. En el caso de la electricidad la corriente puede hacer que el diafragma se tetanice y como consecuencia de ello los pulmones no tienen capacidad para aceptar aire o expulsarlo.
Como sabréis, la exposición a la corriente eléctrica puede causar una fibrilación ventricular, o lo que es lo mismo, puede hacer que el corazón rompa su ritmo cardiaco hasta producir una parada del corazón y con ello la muerte.

Tanto los efectos de fuego como los de la electricidad pueden presentar lesiones permanentes, pero estas raramente son aplicadas en muchos juegos de rol, y si se representan, es en forma de perdida de características normalmente.
Los efectos del fuego, una vez más son visible y simples de describir, pero no tanto los de los daños permanentes causados por la electricidad por los que una persona podría perder la fuerza o movilidad de un miembro, quedar desfigurado, o sufrir de por vida trastornos cardiovasculares, nerviosos o renales.

Como habréis podido comprobar los efectos que causan estos dos tipos de daño son muy distintos a pesar que en muchos juegos no usen esta información para diferenciarlos y que en muchas ocasiones, esas descripciones del daño se reducen a quemaduras en una o varias partes del cuerpo y la reducción de puntos de golpe en los personajes.

Dado que las descripciones de los efectos de estos tipos de daño se reducen a quitar puntos de vida y quemar, el daño eléctrico y el de fuego se podrían unificar y simplemente aplicar los efectos del daño según la descripción de la causa de la fuerte de daño.
Por ejemplo, meter la mano en una hoguera causaría 1D6 de daño al individuo, mientras que la exposición a una descarga eléctrica causaría 2D6 de daño y podría explicar en la fuente de daño que los efectos pueden propagarse de un cuerpo a otro a no ser que exista un aislante que evite la exposición.


En mi opinión, en ocasiones nos obcecamos por diferenciar y clasificar un montón de cosas en los juegos de rol, y esa clasificación está muy bien si afecta y representa de alguna forma en juego, pero cuando no es así, es mejor aplicar aquello que es más sencillo en cuanto a mecánica se refiere. De la descripción de la ficción, ya nos ocupamos los jugadores.

Entradas populares