Hemos estado en las Roach & Rol

El día 22 de abril cinco osados aventureros cruzamos el desierto zaragozano y la montaña castello-turolense, para poder asistir a las Jornadas Roach & rol que organizó la asociación Roach & Room en Sedaví, Valencia.



Nos habían hablado muy bien de las jornadas. Tambien había visto un video de Sirio Sensera donde entrevistaba a Tony Ortiz y hablaba de su asociación y las jornadas, así que cuando alguien en el chat de Tercios de Flandes dijo de organizar viaje, consulté los Family Points y me apunté a la travesía. Buena compañía, jornadas y rol, nada podía salir mal.

Tras una alarma inicial, cuando el conductor y el coche de quien debía llevarnos no aparecían al quedarse dormido, salimos de Zaragoza. Algo más tarde de lo planificado, pero sin problemas. Ya sabéis que en cualquier viaje lo importante es salir y llegar sanos y salvos. El resto es secundario.

Tras desayunar por segunda vez en un restaurante de carretera cerca de Singra, llegamos a Sedaví, allá a las 10.
Localizamos el lugar, nos apuntamos a las partidas de rol de la mañana, y mientras esperábamos, conocí a Tony Ortiz y a Paco García Jaén de la Base secreta de los que tanto he oído y leído. Un honor.


Después jugamos a un juego de mesa que consistía en apostar en carreras de camellos llamado Camel Up. Rápido y divertido para comenzar la mañana. Luego fuimos a un bareto cercano a tomar el tercer desayuno (como buenos hobbits), y tras saludar a un viejo amigo volvimos al lugar de las jornadas para jugar, por fin, a rol.

Me había apuntado junto con Miguel y Sonia de mi club a HOME, un juego “dirigido” por Paco García Jaén.
Conocer a Paco y tener la oportunidad de jugar con él al mismo tiempo fue bestial. Todo un lujo para alguien que ve de lejos e inaccesible a youtubers y gente tan activa por la red. Que decir que me encantó, y junto con Raúl y Moises (los otros dos jugadores), enseguida nos hicimos con la manera de jugar del grupo y a desarrollar la partida.

HOME es uno de esos juegos que mucha gente diría que son “cuenta historias” en lugar de juegos de rol. La verdad es que a mi no me da esa sensación y me dejó muy, muy buen sabor de boca, tanto como para comprarlo cuando salga a la venta.

El manual aporta algunas premisas de juego que se usan como base para el desarrollo de la sesión.
Los personajes se crean mediante la contestación de algunas preguntas y la creación de vínculos entre los personajes.
La sesión termina cuando cada jugador “desarrolla” cuatro escenas en las que pueden jugar todos los personajes o solo dos de ellos. La ubicación de las escenas y el tipo de escena se determina mediante el uso de una baraja de cartas y la lectura de unas tablas que indican que se debe interpretar. Por ejemplo, una escena de terror que involucra a todos los personajes, una de hermanamiento entre dos personajes, violencia, interrogatorios, etc.
No se tiran dados y cada escena termina cuando el jugador que ha sacado la carta la devuelve al mazo.

El manual de este sencillo juego contiene decenas de premisas de aventura. Nosotros jugamos una que consistía en el regreso a casa de miembros de un ejército que ha perdido una guerra, pero hay ambientaciones  de ciencia ficción, far west, espías…

Para comer fuimos de nuevo al mismo bareto del tercer desayuno donde había unas ofertas de bocatas muy interesantes con carteles muy currados. Allí nos juntamos de nuevo con Paco y pude conocer a otro miembro de la Base secreta, Miguel Ángel “Mipedtor” con los que estuvimos charrando un ratico y luego fuimos a comer con parte de la organización y Pedro J. Ramos.
Entre medio del comedor, se podía ver a Chucky jugando con sus niños y pistolas lanzarayos al que luego saludé, y que me dio la sensación de que no sabía quien lo saludaba.


Imagen obtenida de http://greciaeljuegoderol.com/
Para la sesión de tarde no tuve sitio para mi primera opción de juego, La sombra del rey demonio con Tony Ortiz como DJ, pero pude apuntarme a otra buena partida, Grecia con su autor Juan Carlos Morelló, un tío que me pareció súper simpático y enrollado que tras la partida se apuntó a tomar algo con nosotros.

No había jugado a Grecia. Tenia en mente que sería algo más histórico pero Juan Carlos quitó rápidamente eso de la cabeza. El juego parte desde una base mitología de la antigua Grecia, pero no en plan histórico sino mitológico donde los jugadores juegan con héroes que tienen como patrones a uno de los dioses.
Los personajes son más poderosos que un humano medio. Son héroes a la vista de todos. Reconocidos como Odiseo, Aquiles u otros aunque el nivel de fama es menor y tienen que aumentarlo para poder convertirse en dioses algún día.
Además de sus estadísticas superiores, cada personaje tiene uno o más poderes que le permite hacer proezas relacionadas con su dios.

El sistema es sencillo. Se tira 1D10 y se suma la característica adecuada para superar una dificultad.
Para el combate se tiene una puntuación de defensa que el enemigo tiene que superar y poco más.
Es un juego para lo que es. Hacer macarradas interpretando a héroes griegos que deben ganarse su lugar en el Olimpo.

Me resultó muy curioso el sistema de experiencia. Al final de la aventura el DJ indica que cada jugador lance un número determinado de dados de 10 y sume el resultado. El total es la fama obtenida, el reconocimiento de los mortales y los dioses por sus hazañas, que puede ser variable dependiendo de quien haya dicho qué, la simpatía que tengan hacia ese personaje ese día o si ha enojado a algún dios, aunque sea por su timidez…

En la partida fue divertidísima. La base de la trama estaba relacionada con el rey Licaon de Arcadía y del que desconocía su historia.

Fue muy curioso que mi personaje, a pesar de tener la mosca detrás de la oreja desde el inicio de la aventura, no conseguía hacer nada por culpa de las tiradas, pero, tras la aparición de Zeus en cierto momento, que era el patrón de mi personaje, comencé a superar toda tirada y dificultad que se pudiera por delante hasta hacer huir al villano final.

Esa curiosidad de las tiradas quedó genial en partida, como si de repente mi personaje hubiera recuperado el favor de mi patrón, perdido de alguna forma anteriormente.

El resto de gente de mi club no pudo apuntarse a ninguna de las partidas organizadas ya que se llenaron enseguida. Pedro J. Ramos se ofreció a hacerles algo de la nueva edición de Séptimo mar antes de la grabación del podcast de la base secreta y así, al menos, pudieron probar el nuevo sistema que dijeron que era muy narrativo.
Nunca me gustó Séptimo mar precisamente por el sistema “tira-dados” que me daba la sensación que tenia, pero lo que hablaron sonó muy bien. Aunque no tanto como para comprármelo.

Pero para compensar la falta de rol, en los sorteos del evento tanto yo como otro compañero de club fuimos los afortunados de una antología de relatos de Lovecraft y un juego de mesa, cuyo nombre no recuerdo ahora...

Tras despedirnos de la buena gente que conocimos y volvimos a ver de otras ocasiones, tomamos unos refrescos y cervezas junto a Juan Carlos, Pedro J. y su “club de fans” y sobre las 21:00 pasadas cogimos el coche regreso al hogar, como la partida que habíamos jugado por la mañana.

En definitiva, unas grandes jornadas las Roach & Rol, de las que solo pudimos disfrutar un día, pero que si se da la oportunidad, no dudaremos en repetir.



Hasta la próxima.

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