Imperios dracónidos

En el escenario de campaña de Reinos Olvidados se cuenta que en épocas primigenias del mundo existió un imperio o civilización dracónida. Una poderosa “nación” que dominó a aquellos más débiles que ellos y se enfrentó a poderosas razas como los gigantes, por el control de Faerûn. Pero mientras de la existencia de la civilización de los gigantes si parece existir restos o pruebas, de la de los dragones no veo algo que me haga entender que ellos tuvieron algo igual.

¿Que sabemos de los dragones de Faerûn?
Una leyenda cuenta que surgieron tras una lluvia de meteoritos, que en realidad eran huevos de dragón, y que en poco tiempo se extendieron por todo el planeta.
Sabemos que son seres inteligentes de gran tamaño y con aptitudes destructivas por su gran fuerza y su arma de aliento. Es conocido que pueden volar, y  que algunos de los más sabios entre ellos son capaces de lanzar conjuros o transformarse en criaturas de menor tamaño. Es de conocimientos general que les gusta ser adulados, que son rencorosos, que tienen pasión por el oro y objetos de gran valor, así como interés por la magia, hasta el punto de ser codiciosos, incluso en aquellos ejemplares tenidos por benignos.

A pesar de tanta inteligencia, sabiduría y poder, suelen vivir en cuevas o ruinas. No importa si es en el interior de un pantano, una montaña, el desierto, un espeso bosque o cerca del mar, su hogar consiste en grandes espacios no construidos por ellos mismos ni ordenados edificar para ellos, sino que aprovechan un lugar donde cabe su enorme corpachón y no sea fácil acceder hasta el lugar. Estos sitios pueden ser puntos de gran altura en las montañas, acantilados inaccesibles, o lugares escondidos entre la arena o bosques.

Al contrario que los hogares de los dragones, si podemos encontrar restos, información y ruinas de otros imperios y civilizaciones de Reinos Olvidados como las enormes ruinas y los castillos voladores de los gigantes, o las ruinas del imperio Sarrukh de la raza creadora sauria en Kulth.
Es posible que al ser seres humanoides, la visión de civilización sea más sencilla de concebir, al contrario que con los dragones que, por muy inteligentes que sean, nuestra visión es la de enormes bestias reptilianas con alas.
Pero es que a pesar de eso no parece existir nada que indique que ese imperio dracónido existió, excepto, el idioma que actualmente se usa como base común para lo relacionado con la magia. El dracónido.
También hay constancia en la historia de Reinos Olvidados que gigantes y dragones se enfrentaron durante siglos por el dominio del lugar y así queda patente en los anales de los gigantes que aún guardan rencor a la raza de los dracónidos a pesar de los siglos pasados. Y eso que los supuestamente rencorosos son los dragones.

Imagen obtenida de Pinterest
En cada ocasión que aparece la descripción del hogar de un dragón, este consiste en cuevas y guaridas escavadas o situadas en ruinas. Normalmente la descripción es la de un lugar ruinoso o cuevas rocosas sin decoración, sin mobiliario y con algunos elementos importantes para la aventura como el nido de huevos, si es que lo hay, o el enorme tesoro que todo dragón debe tener.
Tan solo recuerdo el hogar de un dragón que su hogar fuera algo más cómodo. En una de las aventuras adicionales de Neverwinternight, aparece un dragón blanco que domina a un clan de Koblods y cuyo hogar se encuentra en el interior de una montaña. En esa parte de la aventura aparecía el que puede que sea el personaje más carismático de todos los videojuegos de Dungeons & Dragons, después de Minc y Boo Boo claro. Un Kobold bardo que podías escoger como compañero de aventuras y cuyas frases, canciones y salidas eran geniales.
Volviendo al tema del dragón blanco, cuando por fin accedes a la cueva del dragón esta está amueblada, hay alfombras por el suelo, varias librerías tapan las paredes rocosas, hay antorchas, un laboratorio de alquimia y libros, muchos libros. Eso si, la mayoría de tamaño humano.
No es que fuera el hogar más acogedor de todo el juego, pero es lo más parecido a un “hogar dracónido” que he visto. Un hogar que no fueran solo rocas, estalactitas, un charco donde beber y una montaña de tesoro.

Para que exista un imperio creo que debería de existir una cultura y para existir una cultura, en mi opinión falta información sobre una identidad dracónida a parte de su avaricia y egocentrismo. Una serie de ideas, creencias, costumbres, conocimientos científicos, tecnología, etc. que caracterice a esa especie de criaturas.
Estas deberían encontrarse en ruinas, libros, documentos, pergaminos, tradicional oral, pinturas… no se, ¡algo! Pero, como decía al inicio del artículo, no encuentro nada que me haga creer que en realidad existió, excepto que lo dice la cronología del entorno de campaña.

Con toda la capacidad de estos seres me resisto a creer que se conforman a vivir como simples animales, en agujeros húmedos y fríos, sin ningún tipo de herramienta o de material con el que continuar de forma escrita su tradición. Y por supuesto, el tamaño de todo ello acorde con sus enormes cuerpos.
Es posible que una vez más pida demasiado a un entorno de campaña fantástico creado para un juego de rol.

¿Qué opináis vosotros?

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