Interpretar o tirar por habilidades sociales

Hay a algunos directores de juego a los que les surgen dudas de como tienen que actuar cuando un jugador realiza una interpretación excepcional y su personaje tiene las habilidades sociales no muy altas, o directamente bajas.
En el siguiente texto voy a explicar que es lo que hago yo en las situaciones sociales, en general, y mi visión sobre el asunto sin querer presentar cátedra. Únicamente que es lo que yo hago y como actúo en estos casos.

Para empezar quiero decir que, en mi opinión, un jugador cuyo personaje tiene unas habilidades sociales bajas y que realiza habitualmente interpretaciones sociales como si fuera un orador de gran prestigio y experiencia, en realidad no esta roleando bien. Su interpretación no la considero buena ni mala, sino más bien poco adecuada para su personaje. No quiere decir que en un momento concreto no pueda realizar una interpretación con su personaje en la que su palabrería deje sorprendidos a PJ, PNJ y jugadores por igual. Cualquiera puede hacer cosas excepcionales en un momento dado. Lo que se llama tener una flor en el culo vaya. Pero ocasionalmente, no como hábito.

Es como si un personaje de Pendragón con Prudente 19 se lanzara a la batalla siempre el primero sin pensar en las consecuencias, hablara sin pensar, nunca hiciera planes, o soliera ir desprotegido en territorio hostil dejando partes de su armadura o armas lejos porque no creyera que la vaya a necesitar. En un momento concreto un personaje con prudente 19 podría hacer algo temerario (seguramente a costa de una marca en temerario), pero no con frecuencia.


Esto no quiere decir que un jugador no pueda rolear a su personaje socialmente, sino que, en mi opinión, su roleo debería tener unas peculiaridades que indicaran porque su personaje no tiene la habilidad necesaria para encandilar o intrigar con efectividad. Es más, yo abogo porque siempre se debe rolear las escenas.
Por otro lado, el jugador puede tratar de hacerlo y aportar ideas, o dar sugerencias o puntos de vista en los que en la escena social puede ser útil.

Por ejemplo, si un personaje sin la habilidad de intimidar quiere amenazar a otro personaje, el jugador puede hablar o describir que dice indicando la amenaza. Por ejemplo _sabemos donde vives_

En mi opinión nadie debería impedir que el jugador diga eso interpretando su personaje. Las mismas palabras pueden sonar de diferente forma si las dice una persona u otra, o dependiendo de los gestos o descripción que el jugador realice. Todo acorde con la personalidad y pericias del personaje, claro. La frase anterior, expresada por un delgado estudiante de medicina con gafas, camisa blanca y peinado a raya, puede dar menos miedo que si la dice un musculoso ex presidiario en tirantes lleno de tatuajes y cicatrices.

En estos casos dejo que el jugador diga libremente lo que quiere que diga su personaje pero le hago tirar por la habilidad social más adecuada. Si la descripción o las ideas que ha aportado son relevantes para la posible reacción del personaje al que quiere intimidar me pienso en dar modificadores o ventajas, pero solo por sus ideas o el contenido de su interpretación, no por la interpretación misma.

En una de estas interpretaciones considero si lo que el jugador dice podría dar ventaja a su tirada y si su roleo es adecuado. Lo primero podría modificar la tirada para bien o para mal, con lo segundo no modificaría la tirada, pero según el juego podría ofrecer alguna recompensa y, sobre todo, afectaría a la ficción.

Por ejemplo, un personaje quiere persuadir a un carcelero para que le deje visitar a un preso. El personaje tiene las habilidades sociales bajas que ha descrito como un leve tartamudeo pero, tiene una bolsa llena de monedas que le ofrece al carcelero o le cuenta como conseguir a cierta mujer que el tipo desea. El dinero o los secretos contados podrían bajar la dificultad de la tirada. Si el jugador, al rolear al personaje describe o habla como un tartamudo podría llegar a recompensar de alguna forma su interpretación, pero ese tartamudeo nunca afectará a la tirada.

Hay gente que está en contra de dar estas “recompensas” y yo en realidad, tan solo lo hago si el sistema lo permite. Por ejemplo, si jugamos a D&D y se presenta esta escena, el dinero podría bajar la dificultad de 20 a 15, mientras que interpretar el tartamudeo podría suponerle una marca en inspiración.

Para decidir si el jugador debe realizar una prueba de habilidad por su personaje tambien considero si la escena o situación es relevante, si es importante o si realizar tiradas es una perdida de tiempo.


Por ejemplo, es posible que no pida ninguna tirada para intentar amenazar a un niño de 6 años con romper su bicicleta para que entregue a los PJ un medallón que se ha encontrado, a no ser que la testarudez del niño sea relevante para la partida. De esta forma acelero la partida sin realizar tiradas por muy mal que el personaje tenga sus habilidades sociales.
Si la situación es importante para la aventura, es significativa por algún motivo o forma parte de una intriga mayor normalmente si pediré esa tirada.

También es posible que a un personaje con una puntuación alta en una habilidad no le haga realizar una tirada mientras que a un personaje con habilidades más bajas si. Evidentemente esto tambien lo hago con otro tipo de tiradas.

Por ejemplo, un personaje de El Anillo Único con 5 rangos en persuadir trata de que le dejen subir momentáneamente a la habitación de una posada. A mi forma de verlo, lo considero como si el personaje se enfrentara a un triste goblin del bosque teniendo una buena armadura, escudo y 5 rangos en su arma predilecta. El combate está decidido antes de comenzar y realizar tiradas solo nos hace perder tiempo.

Es decir, estas situaciones de tirar o no tirar dados las resuelvo con cualquier tipo de habilidades, no únicamente con las habilidades sociales. A mi forma de entenderlo creo que es más justo de esta forma, tratando todas las habilidades por igual.

Suele darse el problema de que las habilidades sociales podemos rolearlas con la misma herramienta que se emplea en la realidad y en la ficción, la voz. Mientras que un combate, por ejemplo, no podemos usar las mismas herramientas. En la realidad usaríamos peligrosas armas y en la ficción describimos los movimientos resueltos por las mecánicas de juego. Es decir, veo más fácil rolear las habilidades sociales que las de otro tipo y en general doy más libertad, y creo que mucha otra gente también, en las escenas sociales.

Cada caso es diferente y así es como me lo tomo. Cada escena en la que un jugador interpreta su personaje dejo que lo haga como el considere que debe hacerlo. Me gusta sobre todo que los jugadores hablen en primera persona, pero si lo hacen en tercera tampoco lo corrijo. Yo mismo lo hago en ocasiones, sobre todo si quiero acelerar una escena social. Después de todo, no jugamos a rol en vivo sino sentados en torno a una mesa, y las descripciones cuentan tanto como las palabras.

En resumen, cuando se presentan las escenas sociales: 

Valoro cada caso de forma individual.

Separo el contenido de las palabras de la forma en las que se expresan ya que el contenido lo da el jugador y la forma la debería de dar el personaje.

Valoro si la escena es relevante o no, y si merece la pena alargar la partida realizando tiradas o no si el contenido del mensaje es suficiente.


Tengo en cuenta si la habilidad del personaje es muy alta o muy baja.

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