Hablar sobre rol

Escribir sobre juegos de rol significa ser un poco presuntuoso. Poco, mucho… no importa. Es una opinión, claro.
Escribir en un lugar de la red y hacerlo público de manera que todo el mundo pueda leerlo, sea en un blog o en un comentario en una red social), tiene ese puntico de creer o esperar que a otros les puede interesar lo que transmitimos. Creo que cuando creemos que aquello que nosotros aportamos puede ser del interés de otros, que nosotros sabemos cosas que pueden “ayudar” a alguien, eso, opino, que tiene cierto puntico de prepotencia y orgullo.

Escribimos por muchas razones. Muchas y variadas. Cada uno las nuestras. Incluso aunque no sepamos porque escribimos, esas razones están ahí.

Muchos, la mayoría seguramente, de los que escribimos y compartimos nuestras inquietudes roleras no somos nadie. Opino que “ser alguien” es un objetivo de nuestra sociedad (para poder decir “no sabes con quien estás hablando”), pero “ser alguien” dentro del mundillo de los juegos de rol es ser una mota de polvo que se roza con muchas otras motas de polvo, en una chimenea llena de otras motas de polvo. Es decir, siguen sin ser nadie en realidad. El mundo es muy grande, y nosotros una parte minúscula de él, como para que alguien que destaca en un pequeño nicho pueda considerarse alguien.

Pero el caso es creo que algunas de las personas que escriben sobre rol son alguien, se creen alguien o los hacen alguien. Sea por que han publicado un juego, sea por qué en sus blog tienen cientos de seguidores, o sea porque oran de tal forma que sus palabras son tomadas como leyes escritas en piedra.
Opino que en ocasiones, algunas personas usan el “calor” que les ofrece sobresalir por encima de la media para afianzar sus palabras. Y es algo que no comparto. Sobre todo cuando esas palabras son expresadas de forma soez. Cuesta lo mismo expresarse de forma correcta que de forma incorrecta, pero la impresión que causa en la gente es muy distinta.

Yo se mucho sobre rol y lo voy a demostrar hablando dijo el orgulloso pavo real
Creo comprender por qué la gente hacemos esto. Cuando tienes parte de la sociedad respaldándote te sientes más seguro al decir ciertas cosas porque sabes que alguien te defenderá ante un supuesto "ataque". Es como cuando te peleas en el barrio con la banda rival. Tú tienes diez colegas y ellos son 5 _apartaos o sed aplastados_. Esto en realidad es usar la fuerza bruta, pero en forma de “1” y “0”. Mucho más civilizado ¿no?

No se puede meter a todo el mundo que comparte sus opiniones dentro del mismo saco. He hablado de forma muy generalista y hay gente que se ve en su forma de expresarse una sencillez y humildad increíble, de la que este blogger debe aprender.
A mi me tachan de hablar de forma que parece que expreso sentencias en lugar de opiniones, de afirmar faltando a la verdad, de ser orgulloso y arbitrario (entre algunas cosas).
Son adjetivos que no me gustan y los asumo, ya que es posible que la visión de la gente que dice eso esté menos contaminada que la visión que yo mismo tengo de mí.

Escribir y compartir tus ideas y creaciones creo que es algo personal. Sale de dentro de cada uno y lo hacemos por qué queremos, por que lo necesitamos, y porque el ego nos empuja a ello.

Hay gente que parece diferenciar entre la opinión de alguien que ha escrito en un blog o una revista y aquellos comentarios de gente que lo hace en formatos menos formales. En mi opinión, las opiniones expresadas en un blog son una opinión más. Puede que estén escritas de manera más directa, sean más extensas, etc. pero son una mas entre las miles de opiniones de quien navegamos por la red. Una más que queda reflejada y expuesta a todo el mundo. Todos tenemos opinión, pero no llega a las mismas personas si te la guardas a ti mismo, que si se la cuentas al camarero del bar de debajo de casa o que si lo dices en televisión. Al final todas valen lo mismo, aunque unas se conozcan más que otras.

Expresar de forma pública tu opinión sobre rol tiene su puntico de valentía. En ocasiones no es fácil mostrar de forma abierta tus opiniones, una obra, una creación o cualquier otra cosa.
Una vez publicada queda ahí, a la vista de todos. Queda expuesta y abierta a la crítica, buena o mala. Ahí queda reflejada tu capacidad creativa, de expresión, conocimientos… es posible tanto hacer el ridículo como salir airoso del momento. Es como si te pusieran a examen. Un examen donde te valoran todos aquellos que leen la obra. Y cada uno con su opinión, con su criterio y con su buena o mala fe.
Es como yo lo veo, que siempre he sido un poco león, león a lo Mago de Oz.
Cuanto más escribes y más gente te lee y comenta es más sencillo escribir. Es, nuevamente, como en el Mago de Oz, no es lo mismo ser un cobarde león en solitario, que ir acompañado de amigos. Lo que decía arriba. El calor y el apoyo de los lectores animan a seguir escribiendo.

En muchas ocasiones me pregunto ¿Por qué escribo en un blog de rol? No me considero un buen articulista, ni que sepa sobre rol, pero casi diariamente me siento delante del teclado y expreso todo lo que sale de mi cabeza. Como hoy esto.


Supongo que cada entrada es distinta. En mi caso al menos. Unas veces necesito expresarme, otras creo que puedo aportar algo a la comunidad, otras quiero gritar y que me escuchen, y en otras, quizás en todas ellas realmente, solo busco alimentar mi ego. 

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