La profesionalidad de los creativos

El tema de la profesionalidad en la industria rolera es peliagudo. Lo he tratado en este blog un par de veces por encima y siempre hay choques de opiniones.

Hace varias semanas leí y escuché hablar de muevo sobre este tema a varios youtubers y bogleros de los que muestran su opinión en la red. No se si fue casualidad o fue una reacción en respuesta a la primera (sea cual sea) de esas “publicaciones”, lo que originó la aparición de que varios canales incluyeran este asunto en un breve tiempo.

Aunque me pareció que cada uno de estos canales y blogs hablaba desde perspectivas diferentes, si que vi en el fondo un dialogo común. ¿Cuántos cuesta el tiempo de un creativo? Cuanto cuesta hablando en dinero, y reduciendo el abanico de ocupaciones creativas a lo que nos concierne. El escribir rol.

Según oí en uno de estos canales, hay gente que dice que en España no hay profesionales del rol (o hay muy pocos, que es lo que yo entendí) y que por ello la cotización y remuneración de la gente que crea material rolero es menor que en otros, vamos a decir, oficios.
Aunque relacionado con la escritura de textos roleros, la industria rolera en nuestro país tambien incluye otros tipos de creativos que si están mejor remunerados (o suelen estarlo), y cuyo trabajo se valora más, como es el caso de ilustradores, correctores, traductores, etc.

En otro de estos canales (creo que en el Paco García Jaén) se trataba un tema similar. La valoración que recibe un creativo por su trabajo.
Comentaba que hay gente que no valora el trabajo de ciertos creativos porque lo que hacen “puede hacerlo cualquiera”. Es decir, la gente creemos que escribir y crear rol lo hace cualquiera que sepa escribir y haya jugado a rol. Más o menos. Y no lo digo yo, es lo que entendí de esta reflexión.

Me recordó un poco a una de las anécdotas que contaba en Patente de corso el escritor Arturo Pérez Reverte, cuando tomando café en una plaza madrileña se le acercó un caballero para pedirle que le firmara un libro para su mujer, y en la banal conversación en el transcurso de la firma, el caballero le dijo al autor que un día el escribiría un libro, porque eso lo hace cualquiera. Así, de sopetón. No recuerdo fue la respuesta de Reverte, pero conociendo alguna de sus salidas…

Escribir rol lo puede hacer cualquiera. Y bueno, es más o menos cierto ¿no? Muchos autores de rol nacional no son más que jugadores con cierta ambición o inquietud que se han liado la manta a la cabeza y sin ser profesionales del rol, han escrito su obra. Y oye, en algunos casos menudos manuales y juegos.

Este pensamiento desvaloriza muchísimo el trabajo que representa escribir rol.
A ver. Yo este tema lo veo desde la barrera y mi manera de pensar, pues evidentemente está contaminada por mi posición como jugador de a pie en lugar de autor. En cualquier caso, que alguien que no se dedica a esto, pueda sacar y saque a la venta este tipo de productos da la sensación que hablamos y hace que aquellos que viven de ello los miren de reojo. Como el profesional de un gremio mira con celo al “chapuzas” que hace “ñapas” y le está quitando el pan… y no, no hablo del tema de trabajos en negro. Que tambien se podría hablar.

Y es que este es otro tema. Un profesional de un gremio, por ejemplo, se le supone una formación. Anteriormente empezando como aprendices y luego convirtiéndose en oficiales debido a su experiencia y más tarde, saliendo de centros de formación profesional y trabajando después en algo relacionado con su gremio.
Es decir, un electricista o albañil tiene una base de formación y más tarde adquiere experiencia que lo convierte en un oficial, en un profesional. Pero en los juegos de rol, esto parece distinto.

Imagen obtenida de pixabay
¿Cómo se forma un profesional de escribir rol? ¿Qué formación debe tener o donde se pude formar uno?
Como he dicho, muchos de los escritores de textos roleros son jugadores que han dado un paso más allá que otros. Pero roleros de a pie sin formación especializada en cualquier caso. Luego hay figuras curtidas como Ricard Ibáñez, que comenzaron de la misma forma y con el tiempo, tras su aprendizaje como aprendices en aquellos duros años 80-90, se han convertido en referencias de la industria rolera nacional. Nadie pondrá en duda que maese Ibáñez es un profesional… pero en cambio habría gente que no diría lo mismo de los autores de Espada Negra, por ejemplo, pese a todo el material de ese juego que han sacado con periodicidad y calidad.

Creo que decir que no se puede formar uno como escritor de juegos de rol es falso y cada vez que alguien escribe textos sobre teoría de creación de juegos se demuestra. Otra cosa es que la formación para realizar este ejercicio no esté reglada, sea conocida, etc. y sobre todo, se encuentre desprestigiada. Por ejemplo, alguien a quien yo considero un profesional sin haber escrito un libro de rol (creo) (en comentarios me comentan que es el autor de Trasgos y Mazmorras junto con Kano y el juego Roma con la editorial Ludotecnia), es Jorge Coto, alias “Tiberio”. Alguien que ha dejado plasmado en vídeos y blogs conocimientos sobre creación de juegos (esos vídeos de matemáticas roleras) y en su saber es miembro de una editorial que, entre sus servicios se incluye el dar consejo para la publicación de juegos (y no se si libros en general). Otro al que pongo ala par es a Zonk, que vive de ello luchando contra viento y marea según cuenta.

Como decía, estos conocimientos que forman parte de la formación necesaria para saber escribir sobre rol son despreciados en muchas ocasiones. Una de las maneras más frecuentes para rechazar este tipo de conocimiento es que eso no hace falta para jugar y en algunas, incluso tambien se dice que no hace falta para crear un juego. 
Pero si no recuerdo mal, Nosolorol hizo unos cursos hace un par de años relacionado con esto... y me constan que en USA, este tipo de clases son más frecuentes.

Me pregunto si un creativo con esa formación, evidentemente no formalizada ni pudiéndola demostrar, y con el talento necesario para escribir rol, sería pagado en consecuencia. Hablo de alguien no conocido, no alguien como el mentado anteriormente Ricard Ibáñez.

Y ser creativo no es solo crear reglas, ambientaciones y manuales básicos. Una importante (en mi opinión) parte de los juegos de rol es crear material adicional. Aventuras, suplementos, reglas, revisiones, etc.

Como he dicho al principio, tratar este tema es peliagudo, pues al no existir una “reglamentación” al respecto, una forma de poder verificar los conocimientos de alguien sobre este asunto, pone a interpretación personal la validez del creativo.


¿Qué opináis vosotros?

Entradas populares