Razas y clases en D&D quinta edición

Hace unas semanas hablaba en este mismo blog de cómo podemos crear personajes interesantes rompiendo los arquetipos típicos. Uno de los arquetipos típicos que podemos encontrar en los juegos de rol es el del afable Halfing de personalidad bonachona, buen comedor y con espíritu aventurero. Es un arquetipo de pega, porque fuera de los ejemplos que aparecen en algunos entornos de campaña en los que los halfing suelen representarse así, gentes rurales de alineamiento Legal Bueno de buen comer y beber, los personajes de esta raza que podemos encontrarnos a la hora de la verdad suelen ser pícaros urbanitas de cualquier alineamiento excepto legal… que es como siento que es el verdadero arquetipo de halfing en esta clase de juegos, debido al potencial que ofrece esa raza para jugar con pícaros.

He hablado mucho de la quinta edición de Dungeons & Dragons desde que se publicó hace ya tres años. Muchas bondades guarda en el interior de sus páginas este sistema pero, tambien hay cosas que no me gustan. Entre ellas se encuentra la orientación que algunas razas tienen hacia clases de personaje específicas. Esta orientación viene dada por los rasgos que aparecen en la descripción de la raza de personaje, pero sobre todo, en los modificadores a las características existentes.

No es algo nuevo de esta edición, pero si es algo que se ha mantenido y reforzado con el cambio de ediciones.
En adD&D las razas tenían modificadores negativos y positivos a las características. Normalmente un +1 y un -1, pero debido a que los bonos obtenidos en las tablas de característica se conseguían a valores bastante altos, no afectaba mucho a la hora de la elección de raza. Con los cambios de bonos por características en tercera edición esto comenzó a mirarse de manera diferente.
Esto se ha mantenido y evolucionado hasta llegar a la quinta edición, creando una orientación a la clase de personaje a escoger que algunos jugadores entienden como que, si no se escoge cierta raza con ciertas clases, se está desaprovechando el personaje a causa de los modificadores a las características.

¿Que es topico y que no? Imagen obtenida de http://dnd.wizards.com
Aquí ya comienzan a mezclarse la forma de ver la afición y la creación de personajes de cada uno. Hay quien cree que el personaje debe ser optimizado para aprovechar mejor el personaje durante el juego, y quien ve la importancia en el conjunto de ese personaje en la que tiene mucho que ver la personalidad y roleo creado. Pero en mi opinión, si en la creación de personaje, da lugar a que la optimización del personaje excluya a varias razas… no es algo que me guste.

Me da la sensación que muchos de los arquetipos que vemos en nuestras partidas, se deben más a las múltiples combinaciones de personajes que los jugadores hacemos pretendiendo buscar optimizar rasgos y características, que a arquetipos que existieran anteriormente.
Por ejemplo, en algunos juegos los personajes élficos suelen tener clases de explorador debido a su alto valor de la característica Destreza que unido con las habilidades que ofrece la clase de explorador para usar arcos lo convierte en el arquero definitivo, en ocasiones mucho mejor que un guerrero elfo. Además, el rollo ese de los elfos con el bosque y tal hace que cuando aparece una ilustración de un elfo con arco nos parezca el explorador del grupo.
Los enanos en cambio, debido a su valor alto en la característica de Constitución, suelen ser orientados más a escoger la clase de guerrero o quizás clérigo.

Es algo inevitable, claro, los jugadores de rol no queremos llevar personajes cojos y un personaje cojo, en algunas ocasiones, es directamente aquel que no alcanza el potencial que podría tener otra combinación de raza y clase a su mismo nivel.

Los modificadores a las características de quinta edición son, a pesar de todo, mejor que los modificadores de tercera edición, ya que al no aparecer modificadores negativos, hace que se abra la posibilidad de hacer esas clases que antes ni te las planteabas.

A los modificadores a las características se une la creación de personajes con repartición de características en lugar de realizar tirada.
La idea de que todos los personajes tengan las mismas características iniciales repartidas como el jugador quiera, sirve de manera positiva a varios intereses.

  • Eliminar el desequilibrio causado por puntuaciones de característica realmente bajas con las de compañeros con puntuaciones de característica realmente altas.
  • Controlar y permitir jugar con personajes en un juego organizado.


Fuera de esos dos motivos veo siempre mejor la posibilidad de realizar tiradas para conocer los valores de las características. Frente al segundo motivo, que el personaje participe en algún tipo de juego organizado, no puedo hacer nada, pero en cuanto al primer motivo, si la causa es el desequilibrio, yo lo que hago es que si la suma de todas las características no llega a un mínimo (la suma de los valores de repartición de característica que proponen en el manual), el jugador pueda quedarse con sus tiradas o repartir los puntos indicados en la creación e personajes oficial.

No siempre es mejor quedarse con la suma de características más alta. Por ejemplo, en la anterior campaña que dirigí como DM hubo un jugador que sus características sumaban menos de 72, pero había sacado un 18 natural, de forma que se quedó con sus tiradas y empleó el 18 para arrancar a nivel 1 con un 20 en Fuerza.

La repartición de valores, como decía antes, no es malo per se, pero a la hora de crear los personajes, como ya sabemos los valores de características y los modificadores por raza existentes, ya podemos realizar cálculos para saber que combinación de raza clase es la mas eficiente en cuento a bonificaciones de característica para sacar mejor partido en el juego. De esta forma, muchos de los personajes que surgen (obviando los humanos) suelen crearse muchos halfing pícaros, semi orcos guerreros o elfas arqueras, pero menos habitual será un semi orco mago, un halfing bárbaro o un elfa guerrera con espada a dos manos.

Por suerte, no todos los jugadores crean sus personajes de esta manera y valoran mucho un +2 en una característica, porque jugar a rol es algo más que tirar dados.


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