Directores de juego emprendedores

Vamos a hacer un ejercicio de imaginación. Somos jugadores de rol (al menos la mayoría de mis lectores lo sois), no debería ser algo difícil para nosotros.
Es algo que como otros muchos le hemos dado vueltas, no tanto por ponernos en ello sino por hacernos una idea del asunto, al igual que se puede pensar en nuestras creencias (o no) espirituales. No es algo de lo que quería hablar a priori, pero tras los debates que han surgido en la red tras cierto anuncio en el que alguien se ofrecía a dirigir cobrando, a 10€ por jugador y partida, me decidí a escribir.

Imaginemos que queremos montar un negocio (si, legal, pagando autónomos y todo eso) en el que ofertamos dirigir partidas de rol. Vamos a centrarnos en como hacer realidad ese negocio, en sus requisitos, en sus necesidades y aquello que creemos que deberíamos hacer para hacerlo realidad. No me interesa el debate de si el licito, de si va en contra de la esencia del rol o si es algo que va en contra de nuestra ética. Vamos a montar un negocio y lo vamos a hacer de aquello que mejor sabemos hacer (o al menos unas de las cosas que más nos gusta hacer), dirigir partidas de rol.
Tampoco quiero plantear la posibilidad opuesta, un negocio de jugadores de rol para directores de juego sin grupo. Si queréis otro día planteamos esa premisa. Hoy me centraré en el citado negocio de dirigir partidas de rol.

Desde mi punto de vista un negocio así hay que construirlo como un servicio ofrecido al cliente, al igual que hay gente que se dedica a pasar las noches con enfermos, pinta miniaturas por encargo o trabaja en un escape room. Creo que de estos negocios que he comentado, puede que el de pintar miniaturas sea lo más parecido que tenemos, ya que nuestro trabajo consistirá en hacer algo que un grupo de gente necesita, bien porque no le apetece hacerlo, bien porque no sabe hacerlo o bien porque busca algo mejor que lo que ellos se creen capaces de hacer. Ahí entramos nosotros con nuestro negocio y vamos a dárselo.

Para este ejercicio de imaginación comenzaré describiendo las necesidades de nuestro negocio, seguiré con los requisitos que creo indispensables como director de juego y finalizaré hablando un poco por encima (muy por encima) sobre precios, que a la definitiva es por aquello que trabajamos, el vil y sucio metal.


Necesidades
·         Comenzaremos por lo más básico, darnos de alta como autónomos, en la Seguridad Social, pagar un seguro, etc. Esto será principalmente una de las cosas que más costes suponga a nuestro negocio.

·         Buscar un lugar para ejercer nuestra profesión. Esto podría ser otra de las cosas que nos haga desembolsar mes a mes un buen dinero, pero se podría buscar alternativas. Podríamos utilizar una habitación de casa si está disponible y nadie nos va a molestar durante las sesiones. En algunos centros cívicos permiten a negocios realizar actividades pagando un pequeño aporte al lugar, está podría ser una opción barata.
El lugar donde se realiza la partida debe ser cómodo, y tener todo lo necesario como mesas, sillas, clima y acceso a un aseo.

·         Hojas de reclamaciones.

·         Las partidas de rol. Lo ideal, creo, sería que fueran propias. Es posible que algún grupo de juego quisiera jugar alguna campaña publicada en concreto. En este caso el coste de la compra de ese material se debería de añadir al coste del servicio. Es como si en un presupuesto de un electricista le dices que quieres cambiar el tipo de bombillas por otras más caras, el precio sube.
Como decía creo que lo ideal es que sean partidas propias, para que el empresario conozca el tono y sentido de cada escena y la partida en general. Además, se evita el riesgo de que los jugadores hayan ojeado la información de las partidas publicadas. Aunque lo verdaderamente imprescindible es que, sea comprada o sea creada por el mismo director de juego, se conozca la partida casi de memoria. Las campañas largas tienen una dificultad adicional para esto y es por lo que creo que sería más fácil ofrecer más calidad al servicio si el servicio ofrecido se trata de partidas de una sola sesión o como muchos 2ó 3. Cuanta más información a recordar mayor dificultad.
El emprendedor director de juego (que la palabra emprendedor está de moda) debería de tener una serie de partidas ofertadas con distintos tonos, juegos, sistemas, para satisfacer a cuanto mayor público mejor. Cuantas más partidas ofertadas aumenta la complicación de aprenderse la información. Por supuesto, esas partidas deberían de ser sustituidas con el tiempo para que los clientes que ya hayan adquirido nuestros servicios puedan disfrutar de nuevas partidas y vengan más a menudo.


·         Poseer el material adecuado para las partidas. Fichas de personaje, gomas, lapiceros, miniaturas, escenografía y otros elementos si fueran necesario.
No todos nuestros clientes querrán el mismo tipo de partida y aunque el rol tiene un alto componente verbal, hay jugadores que prefieren usar este tipo de elementos.
Las fichas deberían de estar personalizadas. Que no sean simples hojas fotocopiadas sino completas, con sus ilustraciones, historial, etc. Algo que al verlo mole.
las miniaturas, escenografía y tableros deben de tener cierta calidad, son simples representaciones como un cenicero para representar una torre y una goma para representar a uno de los PJ. Si usas miniaturas que estas estén pintadas adecuadamente al igual que la escenografía.
La sala tambien debería de acompañar a la partida. Algo de atrezo ayuda a la inmersión. No hace falta algo exagerado, pero un mantel en forma de mapa, una daga de decoración encima de la mesa, unos cuernos de cerveza para beber, cortinas de color, iluminación adecuada incluso incienso. Es posible que hasta disfrazarnos o vestirnos de cierta manera ayude a ello.
Otro tipo de elementos que creo imprescindibles son las ayudas de juego físicas tipo notas, noticias de periódico, etc.

·         El contrato social. En un negocio así el contrato social debe quedar muy claro entre los jugadores y el director de juego. El empresario no puede saltarse ni una coma de ese contrato social y los jugadores, como clientes, deben entender y aceptarlo. Esto incluye el tipo de experiencia que quieren disfrutar, el tiempo estipulado de la partida y número de sesiones, los deberes, derechos y obligaciones de ambas partes.
Establecer el contrato social establecido podría varias de un director de juego a otro y de una partida de rol a otra.
En el contrato social podría incluirse las técnicas de narración, por ejemplo, si se trata de un sandbox o si el director de juego usará técnicas de ilusionismo. Los jugadores y el director de juego deben de estar de acuerdo en ello, especialmente los jugadores.

Creo que en cuanto a necesidades no hay muchas más. Es posible que se quiera complementar el servicio de director de juego con la venta de refrescos o comida. El agua debería de ser algo básico a ofrecer a los jugadores, al igual que el servicio, pero más allá de eso no lo creo obligatorio. Si bien es cierto que tener algunas de estas cosas a la venta ofrece un servicio adicional que puede hacer que nuestros clientes se sientan más cómodos y mejor tratados, además que nos puede aportar un ingreso extra. Habría que mirar como está el tema de licencias y permisos para la venta de bebida y comida y si ello conlleva un aumento en los seguros, licencia del negocio o a saber qué.

Requisitos del director de juego
Comenzaremos con los requisitos que creo necesarios para alguien que quiera establecerse como empresario en este negocio. Si bien para jugar con nuestros amigos cualquiera podría valer mientras nos divirtamos, en mi opinión cuando vendemos nuestros servicios debería de existir unos mínimos.


·         Presencia. No hablo de ser guapo o vestir elegante, pero debemos de cumplir un mínimo de aseo, educación, respeto a la par que dar confianza al cliente. Como decía en las necesidades, vestir adecuadamente podría ayudar en la partida.

·         Tener empatía. Es imprescindible para este negocio. Tratar de conocer al cliente, saber que quiere y dárselo en partida de modo que los jugadores se involucren por si solos. Aunque creo que si alguien paga por esto, tendrá voluntad para ello.

·         Que todas las partidas que se ofrezcan se hayan probado con anterioridad. Haber jugado una partida 10 ó 100 veces hará que las situaciones en las que los jugadores salgan por la diagonal nos resulten más fácil de continuar que si nos sorprenden.

·         Paciencia. No hace falta decir mucho más, quien haya trabajado cara al público lo entenderá perfectamente.

·         Mostrar actitud cuando se representen a los PNJ. Creo imprescindible que esa actitud se vea reflejada y los jugadores la distingan para que sean capaces de diferenciar a los PNJ y puedan conseguir cierta inmersión en partida.

·         Conocerse las reglas de juego, entender la manera de jugar del autor y explicar a los jugadores en el contrato social si se va a jugar según la propuesta de juego del manual o no. Además se debe se saber explicar las reglas de juego a los clientes si estos no las conocen.

·         Todos los jugadores deben de vivir su momento de protagonismo con sus personajes, de modo que salgan contentos y se sientan participes.

·         Educar la voz. Esta va a ser nuestra principal herramienta. Los dados, fichas molonas, lápices, miniaturas y escenografía no sirven de nada si no podemos hablar. Debemos cuidar la voz y saber como emplearla en partida modulando de forma adecuada sin dañarla. Hablar durante 4-8 o más horas al día de forma casi constante puede llegar a perjudicarnos y recordad, vamos a vivir de ello.

·         Cuidar con la letalidad de las partidas y si el juego es letal, dejarlo bien claro en el contrato social.


Tarifas
El tema más peliagudo de todos, el dinero. Aquel por e que la gente muere y mata, discute e insulta, pero que necesitamos para vivir. Y en este ejercicio de imaginación, vivimos de jugar a rol así que debemos establecer unas tarifas.
Para calcular la tarifa de juego necesitamos conocer nuestros gastos. Estos incluirán impuestos, autónomos, licencias, seguros, seguridad social y material como atrezo, manuales, miniaturas, alquiler del local, desgaste del material empleado (dados que se pierden, lápices, mesas, sillas), etc.

Tras calcular lo anterior, debemos de calcular un sueldo que queremos alcanzar mediante un promedio de horas trabajadas con los clientes. Esto no incluye preparación de partidas, lecturas de manuales, revisión de reglas, crear fichas, etc., nuestro sueldo provendrá de las horas que dirijamos, aunque todo lo nombrado con anterioridad sea necesario, como el electricista que revisa su herramienta fuera de horas de trabajo.
Si necesitamos conseguir 1000€ al mes para vivir debemos añadir esto al coste anterior. Vamos a poner otros 1000€  (pero no tengo ni idea) que hacen un total de 2000€ a conseguir al mes, cifra que debemos dividir por el número de sesiones que estamos dispuestos a trabajar al mes.
Vamos a poner de miércoles a domingo (cinco días por cuatro semanas) dos sesiones cada día (una de tarde y otra de noche) eso son 40 sesiones de las cuales necesitaremos conseguir de cada una 50€… un grupo de 4 personas debería pagar 12´5€ cada uno por jugar. Si trabajáramos 6 días a la semana el mismo número de sesiones cada sesión de juego saldría a unos 42€, es decir, a algo más de 10€ si son 4 jugadores.
Yo creo que lo mejor es cobrar por sesión, de modo que exista la posibilidad que un grupo de 5 personas le salga más rentable, pero limitando el número de jugadores por partida entre 3 y 6.

12´5€ no es algo excesivo a pagar por alguien que dedica 4 horas de tu tiempo para cumplir un servicio contratado. Se puede bajar el precio y hacerlo más asequible si hubiera gente que le parece mucho, pero cada euro que bajemos de ese precio lo vamos a perder de suelto.
Tambien es verdad que para conseguir ese salario deberíamos de trabajar en todos esos turnos así que si queremos asegurarnos nuestro sueldo para cubrir los días no trabajados podemos subir el precio por sesión a no se, 60€ o así, que tampoco sube mucho por jugador. En cualquier caso, ninguno de estos precios cubre el trabajo adicional que conlleva fuera de las sesiones. Recordad que el los clientes pagan por el tiempo que les dedicamos, el resto del trabajo es cosa nuestra como el albañil que saca el carnet de conductor de carretilla elevadora en sus horas libres.
Es posible que con el tiempo si la cantidad de demanda aumenta se puedan hacer tambien partidas por la mañana o más días a la semana, lo que permitiría reducir las tarifas, pero seguramente no tendríamos vida personal. Tampoco vacaciones ni nada parecido. La dura vida del empresario.

No creo que ninguno de nosotros pensemos en dedicarnos a esto. He de recordar que los números están calculados a ojo y pueden variar según alquiler de local e impuestos. Tambien podría haber un ingreso adicional por las bebidas y comida nombradas antes, pero no sería gran cosa.

Si alguien se cree que hice esto pensando en ponerme por mi cuenta puede quitárselo de la cabeza. Tan solo es un ejercicio de imaginación y reflexión que me ha apetecido compartir para satisfacer la curiosidad de a cuanto se podría cobrar una sesión de juego, pero sin intención de hacerlo.
Seguramente haya más necesidades y requisitos que creáis que he olvidado, si es así podéis decirlos en comentarios y los añadiré si los creo convenientes.

Por otro lado, en mi opinión, este negocio seria muy sacrificado (como tantos otros negocios de autónomo) y la cantidad de horas adicionales preparando las partidas, haciendo fichas, maquetándolas en el ordenador, pintando miniaturas (la opción es pagarlas, pero todo resta a nuestro sueldo), estudiar manuales, crear y escribir partidas… muchas horas para no tener vida en lo que resta de día.
Para que compense habría que subir las tarifas a 80€ o más y pagar 20€ por persona y sesión lo harían muy pocas personas. 10€ es más posible… pero esa tarifa solo podríamos ofrecerla cuando tuviéramos reservadas todas las sesiones de juego.

Bueno, pues ya he terminado, ahora ya teneis material para criticar y espalda para lanzar cuchillos.

Hasta la próxima.

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