Abstracción en el control de recursos

En algunos juegos, cada día más frecuentemente, ciertos elementos del juego que en otros se tratan de forma numérica, reglada y bien definida, son tratados de forma abstracta de formas que tal director de juego y los jugadores describan en la ficción que pueden y no pueden hacer según unos baremos anteriormente determinados. Hablo de conceptos como la economía, del gasto de munición, etc.

Al principio me costaba asimilarlo e intuyo que es eso mismo le ocurre a más gente y cuando leo algún comentario respecto a reglar esta serie de conceptos de un juego, supongo que es porque quien escribe el comentario tambien le cuesta asimilar la abstracción.

La verdad es que es algo que rompe moldes personales, porque cuando llevas tantos años calculando cuantas monedas tienes para comprar equipo y de repente te describen que tienes el que debería tener un personaje con tu nivel social comienzas a hacerte preguntas de cómo hago esto, como consigo lo otro, cuantas cervezas puedo pagar, por qué si durante un mes puedo pagarme la posada todos los días no puedo pagar durante 15 días la de dos personas, etc. y claro, es normal, cambiar de forma de pensar no se hace de un día para otro. En ocasiones no lo hacemos en toda nuestra vida, así que no extraña hacerlo leyendo un libro.

Hay que poner de s mismoi, entender el concepto y querer entenderlo. Cuando en un juego se usa a propósito un concepto de una forma abstracta es por razones concretas. Es posible que sea algo secundario que la forma de jugar propuesta trata de acelerar o ignorar directamente, puede que sea parte del sistema de juego en el que la descripción se tiene en cuenta más que la numerología, a saber. Cada juego es un mundo.

Todo esto se puede cambiar y modificar a nuestro gusto claro. Igual nos son insuficientes las reglas de economía y necesitamos un sistema, por escueto que sea, en el que nuestros jugadores puedan contar monedas. Mientras no sea algo excesivamente complicado seguro que está bien.

Si estamos tratando otros conceptos como cuanta munición queda, cuando se acaba la batería del móvil, la gasolina del coche o cuanto duran los pastelillos de Beorn en el viaje es posible que no deba ser reglado y debamos usar la descripción de la ficción y el empleo de la lógica lo que nos diga  cuanto nos dura el recurso en cuestión.

Las flechas o las balas pueden agotarse en el momento más inoportuno si el sistema de juego propone ese tipo de cosas, la gasolina podemos calcularla según los kilómetros recorridos o acabarse antes debido a un agujero de bala en el ultimo tiroteo. La comida puede ser racionada para durar más, añadiendo más cantidad en días concretos como se ve en las películas de exploración en el ártico donde el cocinero reduce un poco las raciones para que en el día del cumpleaños de uno de ellos haya más cantidad y darse un “festín”, aumentando así las energías y moral de sus compañeros.

De sopetón es cierto que puede resultarnos incomprensible y sinsentido, pero con un poco de imaginación y voluntad estas explicaciones llegan solas. Algunas costarán más que otras, como cuando en El Anillo Único dice que un personaje prospero puede pagar su habitación de posada y el de un compañero durante todo el camino, con un total de 20 días, pero no podría pagar la habitación de todos los componentes del grupo en un viaje de 2 días…

Creo que ahí la cuestión es querer encontrar una respuesta adecuada y no preguntarnos por qué está mal. Es posible que el personaje calcule cuanto dinero necesita para gastar en esos días y cuando el viaje es de tan solo 2 días no tenga efectivo para pagar la posada de todos.
Estas nimiedades (por qué lo son), se pueden resolver entre todos. Si algo parece ilógico, se plantea en el grupo y se decide que hacer, por ejemplo, siguiendo con el ejemplo de la posada, permitir pagar la posada de todos cuando es un viaje tan corto.
 Otra manera de resolverlo es ser flexible o seguir las indicaciones de los jugadores. Por ejemplo, si el personaje podría hacer un esfuerzo económico para pagar la posada para todos al ser un viaje corto, pero cuando quisiera adquirir un objeto en el mercado o si quisiera pagar una ronda de cervezas el director de juego podría decir (incluso avisando tras la salida de la estancia en la posada), que apenas le queda dinero y no se puede permitir ciertos lujos, como pagar la posada para un compañero extra como permiten las reglas.


Recordad que las reglas no son algo rígido. En muchas ocasiones, sobre todo cuando se trata de conceptos descritos de forma abstracta, hay que interpretar y saber interpretar las mecánicas de juego al servicio de los jugadores, la historia y la ficción.

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