Dungeon para niños 2


Domingo por la mañana. Dejo a los niños viendo un capítulo de una serie de dibujos (o algo así) llamada El Equipo Umizoomi mientras me voy a duchar. Cuando regreso están viendo el final del episodio o un segundo y me quedo mirando la serie un momento.

Visualmente son unos dibujos que no me atraen. Sus protagonistas son una niña, un niño y un robot que van solucionando problemas o haciendo favores a sus amigos gracias a sus “poderes” matemáticos y otras habilidades.
Ya habían visto en otras ocasiones esta serie y es una de las que suelo ponerles de vez en cuando porque es muy interactiva al par que instructiva. Sus protagonistas plantean problemas que los niños pueden resolver cuando son preguntados en el contexto de una historia. Es como si fuera un juego de rol con una historia lineal.
 
Bibu y Eli al rescate
Llevo tiempo pensando en como crear historias para niños y no tan niños de forma que no exista violencia, pero donde la acción si esté incluida y el episodio de El Equipo Umizoomi del domingo me da una idea cuando veo como los protagonistas deben esquivar a unos robots siguiendo una serie de acciones que los niños deben decir. Arriba, abajo, salto, arriba, abajo, salto. Es algo que hasta mi pequeña cachorrita de dos años veo que sigue y comienzo a pergeñar planes para la tarde…

Para variar no jugamos a Pequeños Detectives de Monstruos aunque si su “sistema de juego”, más bien tan solo las tiradas. Podría usar cualquier otro tipo de tiradas, pero es uno al que funsito ya está acostumbrado y prefiero seguir con él.

La novedad de la tarde es que involucro a los dos niños, funsito con 4 y medio años y a funsita con 2 años y medio, de forma que los problemas que planteo puedan ser tambien resueltos por la niña. No todos, pero si algunos al menos. No hice esto tanto por el afán de jugar a rool, que de rol tiene lo justo, sino por ver como funciona el experimento y saber si los niños son capaces de resolver los conflictos presentados al mismo tiempo que saber si funsita aguanta una hora sentada jugando.

La idea es sencilla. Escojo tres tableros del juego de mesa de Dungeons & Dragons 3.5 que ya he usado con anterioridad pero los voy sacando de 1 en 1. Además de los tableros utilizo 2 figuras para los personajes, 4 esqueletos y 1 fimir de una expansión del Heroquest. No, el del 25 aniversario no, el otro.

La historia no fue complicada, pero quiería comenzar a crear algo distinto a Pequeños Detectives de Monstruos así que creo trasfondo tanto del mundo como de los personajes metiendo a los niños en juego.

 Viven en una aldea pequeña de montaña y el rey ha salido con su ejército a dar caza a un malvado dragón dejando desprotegida la aldea. Tras la marcha del rey, un ogro malvado (el fimir) llegó a la aldea y robó un preciado tesoro. Una antigua reliquia que protege a la aldea de una maldición.

Los personajes tambien tienen sus  trasfondos y por supuesto, los nombres los inventan los niños. Bibu es un explorador que caza animales en el bosque con su lanza y arco y Eli es una mediana muy amiga de Bibu y Eli una pequeña gran cocinera. Los aldeanos les piden por favor que vayan en busca del ogro y retornen la reliquia a la aldea.


El ogro vive en una torre en medio del bosque. Bibu como cazador sigue su rastro y Eli consigue meterse en un pequeño hueco para poder abrir la puerta de la torre desde dentro
La primera estancia de la torre es una habitación de piedra muy amplia con una puerta al fondo. Hay varias antorchas en las paredes y el suelo está lleno de polvo excepto por unas pisadas que caminan en Zigzag. También ven que hay esqueletos por el suelo y agujeros en las paredes. Al parecer hay trampas y para evitarlas deben de pisar tan solo en las losas adecuadas que están formadas por una serie continua. Las losas con huellas las determinamos aleatoriamente y resultaron el 4, 5 y 2. Los niños tuvieron que identificar los números y contarlas casillas hasta que sus personajes llegaron a la puerta de salida y allí, Eli tuvo que abrir la puerta con una dificultad de 4+ que sacaron sin problema.


La segunda sala se trataba de un puente de madera sobre un rio de lava. Al otro lado tambien hay una puerta, pero en medio hay 4 esqueletos que les impiden el paso. Coloqué los esqueletos en zigzag para que los niños pudieran establecer una ruta a través de las casillas y esquivar a los esqueletos. El niño lo hizo enseguida, pero a la niña le costó un poco más.

En la tercera sala se encontraba el ogro con una enorme hacha por lo que tuvieron que realizar una tirada para saber su superaban su miedo la suma de los dados. Funsita no fue capaz de hacerla pero por cada número de los dados tenia que coger unos contadores y contarlos e indicarme si eran más o menos de 8. A Funsito le costó sumar los dados pero al final lo hizo. Aquí si que tuvieron que combatir y Bibu se enfrentó con su lanza vendiendo al ogro que huyó prometiendo venganza, pero, no estaba todo resuelto.


La sala estaba formada por una habitación cuadrada en el centro con una puerta mágica que solo se abría escribiendo una palabra que dictaba un libro mágico que había en un lateral. La niña en este punto se aburrió y comenzó a garabatear en un papel pero su hermano poco a poco consiguió escribir “Ábrete Sésamo” (cuales sino). Pero tras abrir la puerta, no todo estaba hecho…

En el interior de la habitación vieron los cofres donde el ogro había dejado la reliquia pero estaba rodeado de una protección mágica que solo se abría si decían y escribían una frase en ingles. En este caso “Open the door”. Y por fin, tras escribir semejante palabro (en el cual le ayudé) Bibu y Elí recuperaron el artefacto y regresaron a su aldea para ser recompensados con sendas monedas de oro de chocolate y colorín colorado, esta historia se ha acabado.

El juego nos llevó alrededor de 1 hora y aunque la niña no aguanto atenta todo ese tiempo, si que mostraba interés. Creo que las figuritas tuvieron que ver en ello. Funsito si mostró más interés y tambien noté que estaba ansioso por superar las pruebas, fueran lanzando dados, fueran escribiendo, resolviendo problemas o de otra forma. Creo que Bibu y Eli volverán a vivir aventuras no dentro de mucho si veo que esto ayuda a que aprendan más y presten atención en clase.

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